jueves, 7 de noviembre de 2019

A las urnas (otra vez) y una postdata que no viene a cuento (pero por si acaso)

Este domingo 10 de noviembre habrá que ir a votar... otra vez. 
Lo que hasta hace poco se conocía como la «fiesta de la democracia», ha pasado a ser un guateque que solo importa a quienes lo convocan. Aunque nos siguen llamando ciudadanos de pleno derecho no dejamos de ser meros usuarios electorales. Han conseguido crear una rutina. Amena para ellos, aburrida para nosotros.
Llegamos a nuestro colegio electoral, cogemos las papeletas si no las traemos ya de casa, nos encaminamos hacia nuestra mesa y depositamos el voto tan ricamente, henchidos de gozo y satisfacción por ejercer en paz y armonía (posiblemente en estas elecciones, particularmente, Cataluña con menos paz y armonía de la que se debería) nuestro legítimo derecho al voto.
Hay que ir a votar, eso lo tengo claro. Es un derecho que todos debemos ejercer aunque se piense que se están riendo de nosotros. Lo que no tengo claro es la razón de porqué debo hacerlo... tan a menudo y en tan corto espacio de tiempo. 
En las dos o tres anteriores elecciones había posibilidad de haber formado gobierno. Claro, eso si la clase política de este país supiese dialogar y llegar a acuerdos aunque fuesen mínimos. Pero no. Eso no estaba, ni está, en sus agendas políticas. Nuestros gobernantes patrios solo saben hacerlo si el viento sopla a favor. Basta una ligera brisa que les de en la cara para dar al traste con sus proyectos. 
Gobernar con todo a favor es fácil. Hasta el más tonto puede hacerlo. Ejemplos de esto en la historia los hay de sobra. Con mayoría absoluta, con la opinión pública a favor, con una oposición dócil... así está chupado. Para eso no hace falta ser un gran estratega, aunque también es cierto que hay políticos que con todo a favor la siguen cagando. Cuando se es inepto e incompetente puedes acabar arruinando todo en lo que te involucres. Como la antítesis del rey Midas.
Lo difícil es hacerlo cuando no todo está a favor y lo realmente de nota es hacerlo cuando todo está en contra. Ahí es cuando se ve de qué pasta están hechos los gobernantes y demás políticos pretendientes al cargo.
En España nuestros políticos son de mantequilla y algunos de mantequilla rancia como los de Vox. Se echa en falta algo más de consistencia en sus deposiciones. Y son bastante cobardicas y muy acusicas (incluidos los de Vox, pese a que vayan de machirulos sin pelos en la lengua).
Resumiendo: ante tanta llamada a elecciones generales, por el simple hecho de no saber ponerse de acuerdo, es decir: por no hacer su puto trabajo, trabajo para el que se han presentado voluntariamente,  por el que les hemos votado (ya unas cuantas veces) y por el que cobran (muy generosamente, por cierto), estamos invirtiendo más tiempo en tirar los dados que en mover las fichas sobre el tablero. Están esperando que salgan los dados como ellos quieren y como eso no está ocurriendo piden tirar de nuevo. Y nosotros como estúpidos se lo permitimos.
Echo en falta una cosa. Alguien que pida un referéndum. Un referéndum para ver si el pueblo está de acuerdo o no en celebrar otras elecciones generales.
Desde 1977 solo se han hecho tres. Y en cambio desde el 2015 se han celebrado cuatro elecciones generales, de las cuales dos han sido en este mismo año 2019 y por el motivo de no saber llegar a acuerdos de gobierno. Que, repito, si hay que ir a votar se vota y allí estoy civicamente con mi voto preparado. Pero ya vale de tanta tontería ¿no?

Y ahora la postdata. He decidido no incluir fotos de ningún tipo, ni enlaces de noticias ni nada más que el texto. Así nadie tendrá que decir que me apropio de algo que no es mío (aunque se lo reconozca y sea prestado). El que quiera fotos que vaya a instagram o se haga selfies. Y el que quiera enlaces que se los busque.
Siento tener que usar el alfabeto para escribir y así poder ser leído y también pido disculpas de antemano a su creador o creadores, sean estos quienes sean y estén ahora donde estén.
Dicho lo cuál, voten.


miércoles, 24 de octubre de 2018

Agua del grifo y otras historias.


Cuando era un crío recuerdo que en el parque en el que jugábamos la chavalería del barrio, había una fuente a la que íbamos a refrescarnos además de saciar la sed de camello que los juegos y carreras nos provocaban. También hacíamos el tonto mojándonos con las consiguientes broncas de algunos vecinos que nos increpaban por jugar con el agua de la fuente. Si queríamos malgastar agua lo suyo era ir al pilón y empaparnos allí. Pero la fuente era para beber. igualmente, a veces, cuando la sed apremiaba y había enormes colas en la fuente, algunos nos aventurábamos hasta uno de los bares de la esquina, el bar kyoto era uno de los preferidos y al que nuestros padres solían ir de vez en cuando, y siempre con el «por favor» por delante pedíamos unos vasos de agua a alguno de los camareros que, tras servir a los clientes que en ese momento podía haber en el establecimiento, mirándonos como se miran a las cucarachas antes de ser pisadas y a desgana, llenaba algunos vasos con agua del grifo y nos los ponía con un golpe seco sobre la altísimas barras a las que teníamos que llegar de puntillas. Eran otros tiempos. Eran tiempos en que incluso había baños públicos en la mayoría de los parques. No había necesidad de ir a un bar a tomar una consumición para poder aliviarse.
Me encantan esos establecimientos, pocos aún por cierto, en el que nada más sentarte a la mesa te ponen una jarra de agua del grifo y unos vasos, tantos como comensales se sienten a comer o a cenar. El agua del grifo es como las olivas con la cervecita. Si te las ponen se agradece, si no te las ponen te deja una sensación incómoda y acabas preguntándote, tras pagar casi tres euros por un tercio de cerveza, si deberías dejar o no alguna monedilla como propina para paliar en la medida de lo posible la tremenda carestía que parece reinar en el sector hostelero. No pensemos que al no poner tapa sean unos rácanos, pensemos que las pasan putas para llegar a fin de mes. No me quejo de los precios que empiezan a reinar por cuatro chuminadas que uno pida en los bares, a nadie obligan a entrar en ellos. No me quejo de que la nueva y guapa camarera que hay tras la barra, cada vez que me ve entrar, se aleje tanto de mí que parezca que la voy a contagiar algo solo con saludarla. Entiendo que no quiera pillar una baja por enfermedad y que prefiera atender al famoso y joven actor que se ha venido a vivir al barrio apareciendo por allí cuando su ajetreada vida social se lo permite. Tampoco me quejo de que me pregunten cada dos por tres que si la clarita la quiero con limón o gaseosa… es una batalla que ya he dado por perdida hace tiempo. Pero si pido una jarra de agua del grifo cuando me siento a comer o cenar ¿qué problema hay si el bar dispone de agua corriente y, espero, potable? Cuando uno, al desayunar, pide un café y un vaso de agua, no le dan una botellita de agua embotellada ¿o ahora empezarán a darlas? Puedo entender que moleste que alguien entre solo y exclusivamente a pedir un vaso de agua del grifo y tras consumirlo se de media vuelta y vuelva a salir tan deprisa como entró. Un vaso de agua no se niega a nadie, pero a estas personas se les puede decir que acudan a su junta de distrito y pidan que el ayuntamiento ponga más fuentes públicas en las calles al servicio del ciudadano y de paso que también soliciten urinarios públicos porque uno está harto de entrar en los bares a orinar. Actualmente orinar en un bar, porque algunos así lo hacemos, sale a un mínimo de 1,20 € que es lo que, por lo bajo, cuesta un café. Aunque tengo entendido que en el bar del congreso sale más barato. En fin, si yo me aburría y me he puesto a escribir dos folios sobre esto, ¿qué no podrán escribir los representantes del gremio de hostelería, las organizaciones de consumidores y los distintos grupos políticos al respecto? Por lo demás cielos parcialmente nublados en Madrid.

domingo, 13 de noviembre de 2016

El triunfo del macho alfa.

A nadie nos debería sorprender que personajes como Donald Trump, no sólo sean dueños de grandes fortunas sino que además, puedan lograr la presidencia de uno de los países más poderosos del planeta. Es como si nos viésemos reflejados en él. No encuentro otra explicación.
La frase de la foto define su esencia como hombre y como persona, pero en especial resume lo que somos todos para él, y para los que piensan como él: simples objetos. Si además eres mujer, entonces, el objeto (tú) pasas a ser follable, independientemente del resto de cualidades que, como persona, puedas tener.
El mundo se está rodeando de líderes, votados por nuestras inocentes manos en la mayoría de los casos, a los que ni siquiera les daríamos el beneficio de la duda en cualquier ámbito de nuestra esfera personal. Y no sé porqué pensamiento, falto de lógica y raciocinio dicho sea de paso, les dejamos que gobiernen nuestras vidas. Votar a un señor, o señora, que va a dirigir los destinos de millones de personas lo hacemos como si pensásemos que en lugar de un país lo que va a presidir es una comunidad de vecinos. 
Posiblemente, el triunfo de estos machos alfa, sea debido a que los políticos no están haciendo su trabajo. Y dentro de esta nueva hornada de hombres hechos así mismos que invade los países occidentales especialmente, comprobar que absolutamente todos son: homófobos, machistas, xenófobos, incluso algunos fascistas, no me tranquiliza nada.
Vivimos tiempos difíciles, pese a nadar en la abundancia y parecer todos más felices que unas castañuelas. No somos conscientes de haber dejado al volante del autobús que nos tiene que llevar a la próxima parada, a un psicópata daltónico que se va a saltar todos los semáforos en rojo y que posiblemente se pase de parada. Vamos, que nos llevará donde él quiera no dónde nosotros queremos bajar. Y hay paradas que nos pillan muy lejos de casa.
A este hombre le han votado para cuatro años, con posibilidad de reelección por otros cuatro. Son muchos años para soportar a un neandertal con priapismo crónico y un apetito sexual desmedido, Mala combinación cuando de lo que se trata es de mejorar nuestras vidas, no de cumplir sus deseos sexuales.
Si medimos la evolución de la humanidad basada en los líderes que elegimos, podemos llegar a la conclusión, sin ningún temor a equivocarnos, que pese a haber pisado la luna, en el planeta tierra aún seguimos chocando dos piedras para hacer fuego. El líder de la manada, el más bruto entre los brutos, nos guía por la sabana bajo un sol de justicia en busca de un espejismo que entre todos hemos hecho nuestro. Al último que sugirió ir por la sombra, le dejaron atrás enterrado hasta el cuello y con la cabeza embadurnada de melaza para que se le comiesen las hormigas. El macho alfa no se anda con bromas cuando de proteger a los suyos se trata.


domingo, 27 de diciembre de 2015

No es quien quiere, es quien puede.

Da gusto ver como, a veces, muy esporádica y sorpresivamente, los votantes deciden hacer alarde de una sutil inteligencia política, dejando a más de uno (político, periodista, sociólogo y barometrista especializado) con una extraña sensación de desasosiego sin saber exactamente que ha ocurrido ante sus mismas narices mientras estaba agachado atándose los zapatos. 
El caso de las últimas elecciones generales del 20 D es un ejemplo claro. Todos parecen haber ganado, cosa que a nadie extraña por otra parte, pero todos a su vez no han ganado lo que realmente ansiaban/querían/deseaban/ambicionaban/anhelaban/pretendían/aspiraban.
Los votantes han acabado haciendo la cobra al beso con lengua que los partidos les proponían. Se han dejado magrear un poco por encima de la ropa nada más. Los votantes parecen estar (lo digo así en tercera persona para tomar perspectiva del asunto) en una relación abierta, pese a tener candidatos favoritos. Quieren experimentar otras formas de convivencia que hasta ahora les han estado vetadas. Y eso, por mucho que les pese a los mojigatos de turno, es bueno. Ya está bien de bailar agarrado, los votantes no son propiedad de nadie. La esclavitud fue abolida hace años y los electores no quieren seguir por más tiempo amarrados  con la pata quebrada y en casa. No, al menos, para esta legislatura.
Dicho lo cuál, el parlamento queda repartido de una manera un tanto anómala a como estábamos acostumbrados.  Cosa que tampoco se puede decir que sea malo, ni a priori, ni a posteriori. Al contrario, eso demostrará a los ciudadanos el pie que calzan los partidos con representación parlamentaria, y el savoir faire, de sus integrantes.
Lo ocurrido el 20 D, puede ser bueno (o malo) para la derecha, y bueno (o malo) para la izquierda. Ahora, la decisión, tácticas y estrategias  a seguir por cada partido dependen exclusivamente de ellos y de nadie más. La ciudadanía ha votado y eso es lo que se les pedía (vuelvo a expresarlo en tercera persona por aquello de la perspectiva). En este momento, el trabajo parlamentario, y por primera vez en la historia de la democracia española es posible que sea acertado llamarlo «trabajo» (las semejanzas interesadas con la llamada Transición, son meramente especulativas y erróneas), es la única opción posible para que la decisión expresada mediante las urnas por los votantes, sea respetada y no se convierta en una tomadura de pelo como la que viene siendo habitual cada vez que se convocan elecciones.

Ejemplo práctico para no iniciados:

En Kiloslandia reina el que mas kilos pese. Se presentan al trono: Jaimito que pesa 90 kilos. Juanito con un peso de 70 kilos. Jorgito con 65 kilos, y Julito pesando 75 kilos.
Visto así el que más pesa es Jaimito con sus 90 kilos, eso es evidente, pero lo cierto es que la mayoría del peso está repartida entre Juanito, Jorgito y Julito que juntos han conseguido pesar 210 kilos, y lo mejor de todo, están de acuerdo en juntarse y reinar. Y como Kiloslandia se rige por el parlamentarismo...





miércoles, 26 de agosto de 2015

3.573

Hay personas a las que les molesta que alguien distinto y diferente a ellas pasee por su misma acera, esté antes que ellas en la cola de la panadería, o tengan que pedirles la vez en la charcutería. Que usen los servicios sanitarios y educativos, eso ya además de molestarles les enerva. Hay estúpidos que hacen estupideces dignas de podio.
3.573 personas, e incido en el hecho que son personas, han muerto en el mar Mediterráneo en el último año hasta hoy.
Esas personas no han muerto ahogadas, intentando nadar hasta la boya, esa que siempre se ve cerca de la playa donde plantamos la sombrilla y extendemos la toalla, o tras un corte de digestión, por no esperar las dos horas reglamentarias después de comer que nos recomiendan los expertos. Esas personas, reitero e insisto en el hecho que son personas, han muerto intentando llegar a un lugar en el cuál poder sobrevivir, ellos y sus familias, pues en sus países de origen les es imposible. 
Me asombra y asusta, a partes iguales, vivir en un mundo tan civilizado, en que se da más importancia al bienestar de las mascotas que a algunos miembros de nuestra misma especie. Dicen los creyentes, y los no tan creyentes, que todos somos criaturas de dios. No lo voy a discutir. Al menos ahora no. Los animales han de tener derechos y estar protegidos para que puedan vivir con un mínimo de dignidad y decencia. Esto pocas personas lo ponen hoy en duda. Por eso abogo a ese mismo derecho para las personas, para todas, procedan de donde procedan, sin distinción de raza, sexo, edad, creencia, o condición. Al fin y al cabo, las personas somos animales. Algo más evolucionados que un celacanto, pero animales sin lugar a dudas. Y de ser animales, tenemos sobradas muestras en nuestro particular proceso evolutivo. Gandhi, dijo una vez que una civilización se puede juzgar por como trata a sus animales. Pienso que su intención al decirlo incluía a las personas en ese concepto animal.
Pocos países pueden decir que no tienen problemas de inmigración. Las fronteras se crearon para que no entrasen extranjeros e influencias externas. Para salvaguardar y delimitar lo propio de lo ajeno. Es raro que algún país no tenga frontera física. Todos la tienen. Pero aún así siempre ha existido flujo de gentes y mercancías entre los pueblos, ya sea saltándose esas fronteras o dejándolas abiertas por iniciativa propia. Gracias a traspasar fronteras la civilización ha progresado.
Dicen que los gastos para mantener a los refugiados e inmigrantes que llegan hasta nuestras casas, es enorme y no nos lo podemos permitir. No sé. No soy contable y desconozco el estado real de las cuentas de los gobiernos que nos gobiernan. Sé que dar refugio y comida produce gastos, pero también sé que, de siempre, esos gastos de alguna u otra forma acaban siendo devueltos con creces y acaban convertidos en beneficios en un medio o largo plazo. Son inversiones en futuro. Algo que, pese a su inconsistente nombre, siempre termina en logros comunes del que todos salimos beneficiados.
De lo único que estoy seguro, es que los inmigrantes son personas. Como usted y yo. Ni más, ni menos que personas. Iguales. Aquí no existen primus inter pares que valgan.
Recuerden, 3.573 personas muertas intentando llegar a un lugar donde poder sobrevivir. Hombres, mujeres y niños. Personas. No es un bonito número que saldrá premiado en el próximo sorteo de la lotería de Navidad. Aunque estoy seguro que ya habrá gente que lo ande buscando por si toca. Ya se sabe... personas.


lunes, 6 de julio de 2015

¡Vota vota que en tu culo explota!

En la europa democrática ha ocurrido algo insólito y que a muchos parece haber molestado horrores. Resulta que un país miembro, Grecia, ha decidido ejercer la democracia. Sí, algo inusitado.
Lo normal (a esto hemos llegado) es que los distintos gobiernos de los países miembros de la UE decidan y prefieran, por su cuenta y riesgo, no consultar a sus propios conciudadanos algunas cosas de vital importancia para sus países y sus vidas.
Grecia, gran país al que se le ha venido faltando el respeto desde hace muchos años (incluso también por sus propios gobernantes), ha decidido, por medio de Syriza, su actual gobierno recién salido de las urnas, llevar a referéndum algunas cuestiones que desde el BCE, el FMI y la CE, más conocidos como la troika, les vienen acuciando desde hace algún tiempo. 
El resultado, independientemente de lo que a partir de ahora ocurra, al menos ha dejado clara la postura del pueblo griego y no solo la de sus gobernantes. Esa es una de las virtudes de la democracia cuando se ejerce libre, honesta y, por supuesto, transparentemente.
Una de las cosas que ha evidenciado este rifirrafe con los griegos, es que la UE se rige por la tecnocracia, en lugar de por la democracia.Y esto no es bueno, especialmente, para los ciudadanos europeos.
Se habla mucho sobre que, ahora Grecia, saldrá de la moneda única. Algunos, incluso despotrican diciendo que saldrán de la UE... También dicen que los griegos son unos vagos y derrochadores, cosa que a cualquier persona normal le resulta extraño oír, sabiendo que hablamos de un país y no del vecino golfo del tercero.
En fin. No nos  tiremos de los pelos tan a la ligera. Grecia, pese a la soberbia de la troika, sigue formando parte del proyecto europeo. Grecia, es Europa. Y Europa, pese a estar tremendamente alemanizada hasta el tuétano, lleva en su ADN a Grecia, como lleva rastros de ADN de todos los demás países que la componen, incluida la misma Alemania. 
Además, respecto a la moneda única, algunos parecen olvidar que nueve países que forman parte de la UE no adoptaron el euro... Y no pasa nada. A algunos les va bien y a otros menos bien, exactamente igual que a los países que sí adoptaron la moneda única.
El affaire griego solo puede ser entendido desde la óptica de un pulso de poder echado desde los poderes fácticos europeos intentando doblegar a uno de sus miembros más díscolos, con el agravante de ser a la vez uno de los más morosos. Díscolos por tener la osadía de haber votado a un gobierno que se preocupa por su gente más que de su cuenta bancaria. Y morosos no porque no quieran pagar la deuda, sino porque, con las reglas y mandamientos religioso-económicos hoy en boga, les resulta imposible.Y no solo a ellos.
¿Han jugado alguna vez al Monopoly? Intenten jugar, si desde el inicio de la partida todas las casillas ya están edificadas y en poder del jugador que empezó en primer turno (llamémosle Alemania, y no nos preguntemos como ha edificado tanto y tan rápido en tan poco tiempo). Si tienen la suerte de caer en la casilla de la cárcel hasta les parecerá un alivio.

lunes, 30 de marzo de 2015

«Wanted»

Se antoja raro caminar altiva y orgullosamente, vanagloriándose de nuestra admirable transición, mencionando a todas horas esta bonita democracia que los españoles nos hemos dado, repitiéndonos cada dos por tres lo democráticos, europeos y modernos que somos, y que ahora nos salga la ONU con esa pijada de que España está obligada a extraditar a unos cuantos franquistas.
Y más raro se antoja aún cuando, encima, la ONU tiene que volver a insistir  en ello, pues el gobierno de esta, repito, España tan democrática, ha denegado tal petición la primera vez que se le pidió hacerlo.
No creo que esta demostración de «soberanía» se tenga que realizar de esta manera, máxime cuando anteriormente ya hemos dejado bastantes veces dicha soberanía con el trasero al aire, en asuntos más mundanos como el que nos recuerda vergonzantemente la reforma, con alevosía, estío y todos los parlamentarios de vacaciones veraniegas, del artículo 135 de nuestra sagrada constitución. Sí, ese artículo que da prioridad absoluta a los pagos de las deudas antes que a otras nimiedades como los gastos sociales. Por lo visto, cuando los dos grandes partidos políticos, PP y PSOE, firmaron dicha reforma estaban realizando un acto patriótico y absolutamente soberanista... a petición de los mercados, de Bruselas, y del gobierno alemán en patriótica representación, a su vez, del Bundesbank y demás organismos económicos. Todos muy patriotas y todos muy soberanos, por cierto. Incluso, se excusan y secretamente se enorgullecen de ello, autoconvenciéndose de que gracias a esa reforma, el país está remontando la crisis con más fuerza. Igual que los supervivientes del Titanic se autoconvencieron en su día de que se salvaron gracias a dios, pese a que muchos de los náufragos fueron encontrados en balsas en las que habrían cabido bastantes más personas. Pero el ser humano es así, hasta para salvarse hay primera y segunda clase.
España no cede ante los Marshall de la ONU, pese a muchos carteles de «Se busca» pongan en lugares públicos. Normal. ¿Qué se habrán creído? A nadie le gusta que le digan como limpiar los trapos sucios, y al gobierno español menos. Franco no inició y ganó una guerra para que ahora venga nadie a cantarle las cuarenta y pretenda juzgarle «in absentia» acusando a aquellos altos cargos que personalizaron su régimen hasta el final, incluso después de su tromboflebítica muerte.
¿Qué es esa soplapollez de la justicia universal y los derechos humanos? Los enemigos de Dios y de España están donde se merecen, ellos se lo buscaron, y el desamparo de sus familias es un efecto colateral que hay que asumir como pago a los 40 años de paz con los que nuestro glorioso Caudillo nos obsequió a todos los españoles.
Está claro que con estos mimbres no se pueden hacer más que estas cestas. Pero igual, si a los carteles de «Se busca» se le añade un incentivo en forma de recompensa... Ya sabemos que donde hay patrón no manda marinero, y no hay mayor patrón que poderoso caballero Don dinero. Ante él se inclina hasta el más honesto y honrado de los patriotas.
Pedir verdad, justicia y reparación, a algunos puede parecerles una cifra astronómica e inalcanzable de pagar como para siquiera tenerlo en cuenta. Pero lo cierto, es que es una bagatela comparado con lo que, justamente tasado y con la calculadora en mano, deberían pagar todos aquellos que a la sombra de un estado católico-fascista medraron e hicieron medrar a sus familias, a costa del resto de sus propios compatriotas. No añadamos el tacañismo a la lista de cargos.



lunes, 20 de octubre de 2014

Money talks.

Lo malo de los atracones es que, quienes los cometen, siempre quedan en evidencia a la hora de defecar. Tanto atiborre de dinero tiene consecuencias en el sistema digestivo del sujeto, logrando que sus deposiciones sean motivo de estudio por lo tremendo de su tamaño. Comer tanto dinero atasca los retretes, haciendo que el olor sea insoportable, incluso para pituitarias acostumbradas a lo fétido.
Los daños colaterales que la avaricia y la desvergüenza dejan en su camino deberían ser calificados como terrorismo económico. Lo que ha ocurrido con los consejeros de la antigua Caja Madrid, actual Bankia, es un ejemplo, otro más, de como los terroristas campan por los consejos de administración de los órganos económicos con un desparpajo y una chulería digna de encomio. Han cometido un delito comparable con el asesinato en primer grado, y todavía están paseando por nuestras calles, en lugar de pasar los días en el chabolo de un centro penitenciario, escribiendo un diario, viendo programas del corazón y fumando Winston americano pasado de contrabando.
La sociedad, y por extensión: los políticos, los fiscales y los jueces, deben dejar de ver «ciertos» delitos económicos cometidos por «ciertas» personas, como las gamberradas de unos niños grandes que apenas tienen consecuencias sobre el resto. Las consecuencias de dichas acciones son graves y nos atañen y perjudican a todos. El robo y el desfalco de lo público debe ser castigado con contundencia... además de ser recuperado en su totalidad. Estos actos de terrorismo financiero no son un molesto, pero simple, dolor de muelas del sistema. Es un cáncer en toda regla cuya metástasis ha infectado todo el organismo. No hay que ser médico para comprobar que esas fistulas sangrantes no tienen buena pinta.
Aquí hay enlaces para entretenerse un rato con este asunto de las «tarjetas black» y de paso cabrearse hasta provocarse un infarto con tamaña desfachatez.
Podríamos estar hablando largo y tendido sobre lo malos, ladrones y mezquinos que esta gentuza son. Podríamos estar hablando hasta que se nos hinchase la lengua sobre lo «sorprendente» que resulta que nadie supiese, ni dijese nada sobre este expolio planificado con alevosía y desvergüenza, rayana en el escarnio, hacia el resto de la sociedad... pero  eso ni explica, ni soluciona nada, porque cuando el dinero habla todos callan.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Cambio de guardia en los cuarteles financieros.

A rey muerto rey puesto, y el muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Hace tres días que el, hasta ahora, banquero más poderoso del país, Emilio Botín, pasó a mejor vida y su heredera ya ha cogido las riendas bancarias con sus correspondientes resortes para seguir con esa espléndida labor social que su banco realiza y que tantos réditos le aporta.
Aprovechando el funeral en la capital cántabra de Santander, la nueva heredera del emporio bancario del banco de Santander, se ha dejado ver junto al rey de España Felipe VI en las regatas del Mundial de Vela que dicha capital acoge. La imagen del rey con la ya presidenta del banco, dice mucho más que lo que deja entrever.
Ambos sonrientes y relajados dándose un garveo junto a unos cuantos barquitos de vela. No tienen mucho que hablar, pues todo está ya dicho. La complicidad entre poderosos no necesita de palabras. A penas algún gesto como este es suficiente. A buen entendedor pocas palabras bastan, como afirma el dicho.
Esta foto de presentación en sociedad demuestra que las cosas siguen en su sitio. La maquinaria funciona a la perfección. El engranaje que la mueve está perfectamente engrasado. La pieza que falla o muere, se recambia de inmediato y todo sigue como si nada hubiese pasado.
A nadie que conozca como funciona realmente el mundo le debe extrañar que alguien como Ana Botín, que controla tan solo unas pocas acciones del Santander, acabe siendo la presidenta del grupo bancario. Eso dice mucho de lo democráticamente que funcionan los estamentos que rigen nuestras vidas y destinos. Se llamen dichos estamentos monarquía o capital financiero. No solo se miran los méritos que uno tenga, también se mira, y más que dichos méritos, la cuna de la cuál procedas.
Mientras en Cataluña están entretenidos y nos entretienen con el proceso soberanista, los mandamases se relajan disfrutando de unas bonitas vistas en la costa santanderina, casi agarrados de la mano, dejando patente lo que realmente es importante, mientras en la tumba del anterior presidente bancario se empiezan a marchitar las flores.
En los cuarteles financieros han cambiado de guardia, discretamente, sin estridencias y sin la rimbombancia de los cambios de guardia del palacio de Buckingham. Cuando quieren son austeros con sus cosas.

domingo, 10 de agosto de 2014

El Ébola llega en primera clase y con la bendición divina.

Entubado, aislado y con escolta. Así ha llegado el sacerdote español contagiado del virus de Ébola a España. 
Que una religiosa congoleña, también contagiada del virus, se haya quedado atrás y haya muerto en Liberia, no debe entristecernos. Los congoleños están hechos de otra pasta... y además no son españoles, pese a pertenecer a la misma orden religiosa que el misionero Miguel Pajares, la Orden de San Juan de Dios.
En el avión, especialmente fletado por el gobierno español, sólo había sitio para un infectado. Lo bueno de viajar en primera, aunque sea en camilla, es que no tienes que darte de codazos con el viajero/paciente de la camilla de al lado. Incluso en las órdenes religiosas hay clases. 
Se rumorea, pues el gobierno español no ha soltado palabra sobre el asunto, que la repatriación del misionero ha costado un milloncejo de euros poco más o menos. Poca cosa para salvar una vida... más si es de un religioso, español y perteneciente a una congregación religiosa que es buen cliente de la bolsa.
La ciencia está de enhorabuena, pues sin la mediación divina y con el total apoyo sanitario, monetario y logístico del estado español —además de contar con la inestimable ayuda del departamento de Defensa de los EEUU—, parece ser que dicho sacerdote va a poder seguir su labor evangelizadora unos cuantos años más, al vencer el mortal virus. 
Un estado que se preocupa así por sus ciudadanos, sean quienes sean estos, es digno de llevar con orgullo, honor y honra el nombre de su país por los cuatro puntos cardinales del mundo mundial. Cada día que pasa de gobierno del PP me siento más patriota, más misionero y más en paz con Dios y los hombres.
Que el resto del mundo aprenda que con Dios, la Iglesia, el PP y los EEUU de nuestra parte, no hay Ébola que nos pare. Salvar una vida no debe retraernos a la hora de sacar la cartera pública y correr con todos los gastos. Salvar un misionero es invertir en el futuro. Los negritos del África necesitan de los misioneros occidentales, a ser posible blancos, de raza caucásica para que no se salgan del camino marcado. Un camino previamente trazado por un Dios de raza caucásica y representado por hombres blancos, por si alguien no lo tiene claro.
Por mi parte, espero que no me seden, esposen al asiento, me metan un balazo en la cabeza y me tiren en pleno vuelo, si alguna vez toso más de tres veces seguidas proveniente de un país africano que sufre una pandemia. Por si acaso me enrollaré en la muñeca un rosario para demostrar mi fe.

sábado, 2 de agosto de 2014

Catalonia is different? No tanto.

En todos los sitios cuecen habas y en Cataluña no iba a ser menos. Allí además las cuecen con butifarra.
El «molt honorable» Jordi Puyol ha resultado ser no tan «muy honorable». 
El que fue, durante 23 años, presidente de la Generalitat de Catalunya, el señor Jordi Puyol, ha confesado que tuvo dinero sin declarar en cuentas bancarias extranjeras —y aquí el extranjero se refiere a más arriba de los pirineos, no al resto del estado español—, producto de una herencia de su padre que recibió en... ¡1980! Por lo visto se le olvidó regularizar dicha herencia paterna. Estos gobernantes tienen tantas cosas en la cabeza que ya se sabe...
Investigando a uno de los hijos del señor Puyol, el señorito Jordi Puyol Ferrasola, resulta que los investigadores encargados han empezado a sacar basura y billetes perdidos debajo de la alfombra con el emblema familiar Puyol-Ferrasola. 
Padre y President. Madre y mujer de President, además de abnegada esposa. Hermanos y demás hijos de President... Si tuviesen gato es seguro que también habría metido la zarpa y estaría pringado hasta el cascabel en algún chanchullo puyoliano. 
Hay familias que porque son de Cataluña —o del estado español—, que si me dicen que son de Calabria, Nápoles o Sicilia no me extrañaría nada. Algunos no sólo ejercen de padre, también ejercen de padrino... a lo mafias. Capisci?
Tantos años haciendo y deshaciendo desde las altas esferas nunca es bueno. Asentar el trasero en la poltrona durante más de dos décadas, votado democráticamente faltaría más, no va bien para según que cosas. La honestidad, honradez y humildad son tres de esas cosas que salen malparadas en las cualidades que se le han de suponer a un político, que además gobierna. 
Acabar creyendo que el coche oficial forma parte del patrimonio familiar y puede ir uno al Carrefour a hacer la compra de la semana, o acercarse un momento a Suiza a arreglar unos asuntillos bancarios aprovechando que la gasolina y el chófer lo pagan los contribuyentes —incluyendo los votantes irredentos—, son algunas consecuencias de estos males que luego acabamos pagando el resto de los ciudadanos —catalanes y españoles, lo mismo da—.
Lo que no me acaba de cuadrar es que alguien lleve tanto tiempo llevándoselo calentito, y ahora, cuando ya tiene a toda la familia bien situada, ahora, que ve feliz desde su retiro espiritual a sus retoños brincar por entre las masías haciendo negocios sin miedo a nada ni a nadie, ahora repito, salga todo a la luz... como si nadie antes supiese lo que pasaba.
Y es que, tanto en Cataluña como en el resto de España —incluyo y me refiero a España también como a las cuentas de ciudadanos españoles situadas en los distintos y múltiples paraísos fiscales—, nadie sabe nada... de nada ni de nadie.

domingo, 27 de julio de 2014

Agua que no has de beber...

Agua. Inodora, incolora e insabora. Es vida, además de ser lo mejor para la sed. 
Somos agua en un 75% al nacer y en un 65% al ser adultos. Las tres cuartas parte del planeta son agua. Salada, pero agua. El hecho de que sea salada, no importa. La naturaleza se encarga (si no se interfiere en ello) en desalar y hacer apta para el consumo animal, vegetal y humano ese agua salada. La naturaleza es sabia pese a no tener ninguna titulación académica enmarcada en la pared de su despacho. De hecho la naturaleza no tiene despacho. No lo necesita.
El agua, como muchas otras cosas básicas e imprescindibles para un buen y correcto vivir de las personas, ha sufrido ataques especulativos por parte de entidades y personas que pretendían, y siguen pretendiendo, apropiarse de su gestión y distribución... para su propio beneficio. Apropiarse del agua es como apropiarse del aire. Por algo tiene una parte de oxígeno por cada dos de hidrógeno. Ese conocido y famoso H2O. Sin agua, no hay vida. Y sin vida no pintamos nada por aquí.
Leyendo esta noticia parece que en algunos sitios están empezando a reaccionar. 
Todo en esta vida es política, pero no todo es negocio. Ese pequeño matiz es lo que nunca debemos olvidar para no convertirnos en depredadores de nuestra propia especie. 
Desde hace unos pocos años nos ha entrado una fiebre del agua altamente contagiosa.  El consumo de agua embotellada se ha disparado hasta límites nunca antes imaginados. Estamos desecando a un ritmo endiablado los pozos y manantiales que tenemos bajo nuestros pies. Hay zonas del planeta que están completamente desérticas. Existen guerras entre países cuyo principal motivo es el agua. El agua nos da vida y por agua matamos. 
Pero, lo que resulta tremendamente raro es que, al menos en lo que atañe a España, no existan unas políticas que defiendan con contundencia la gestión pública del agua. Los gobiernos no deberían temer que los acusasen de socializar el agua. Ya han adquirido costumbre al socializar las pérdidas producto de la mal llamada (y última hasta el momento) crisis bancaria. 
Paradójicamente, a los ciudadanos siempre intentan bailarnos el agua cada vez que a alguien se le ocurre una brillante idea para ahorrar dinero público producto de un bien público. Privatizar usando un eufemismo ridículo e insultante para quitar lo que es de todos, es robar. Así de simple. No hay sinónimo para esa acción especulativa que tanto suele aplaudir y jalear la derecha rancia, arcaica y simplona a la que estamos sometidos democráticamente desde hace algunos años.
Además, el agua tiene una particularidad que pocos otros elementos tienen. Es sólo pensar en agua y entra sed. Pero sed de la buena.

sábado, 5 de julio de 2014

Decretolandia.

Desde hoy Sábado tenemos nuevas normas en nuestro democrático país.
La noticia, pese a pasar desapercibida por los medios generalistas, contiene la esencia de lo que el PP entiende como «maneras correctas» a la hora de gobernar. Y eso que tienen mayoría absoluta en el parlamento. Pero no les basta con eso. Si pueden evitar dar explicaciones, pese a que tengan todo a su favor, evitarán darlas. El vulgo y el populacho no merecen el tiempo que a los terratenientes de la política cavernaria les supone pararse a dar explicaciones de algún tipo a su despolitizado, desmotivado y aborregado pueblo. 
Su ramalazo autoritario, por mucho que se bañe de palabrería mentando la constitución y la democracia a todo momento, no es más que basura disfrazada de barato ambientador de retrete de estación de autobuses. El olor a orín y mierda mal desaguada persiste a poco que inspire uno fuertemente. Hay olores, que solo se van con sosa y restregando con ganas.
Se dice pronto que 172 páginas llenas de ideología marchita y favoritismo hacia determinadas empresas y colectivos como los registradores de la propiedad, que casualmente es la profesión del presidente de gobierno Rajoy, acaben por ser norma de obligado cumplimiento porque así lo quieran y deseen nuestros cabezas pensantes gubernamentales. ¿Dónde quedó la confrontación de ideas y el diálogo? Tengo la sensación que nunca jamás hubo nada de eso en los genes de la identidad populera.
El estilo de gobernar a lo anuncio de champú L'oreal "Porque yo lo valgo" no sólo nos está atrasando y retrayendo en eso de ser una verdadera democracia, sino que está sentando las bases (si no están sentadas ya) para conseguir ser alguna vez un auténtico país en el que la democracia no se quede en un simple palabro en boca de unos señores con traje y corbata sentados en un escaño, demasiado acostumbrados a sacar las papeletas que les refrendaron en las urnas a la mínima que pueden para justificar sus pobres y miserables actos de enanismo político y humano.
Piensan que todo este país les pertenece por herencia y rango. Piensan que los demás no solo debemos obedecer sin chistar, sino que además no debemos tener oportunidad ni siquiera de intentar hacerlo. Piensan que ellos son buenos y mejores... y realmente en lo suyo lo son con diferencia. Las serpientes venenosas son únicas a la hora de inyectar veneno. La serpiente del PP además procura que no tengas antídoto a mano para evitar salvarte.
Decreto va y decreto viene, el desdecretador que lo desdecrete no lo va a tener fácil. Están convirtiendo el BOE en un campo minado de trampas de efecto retardado. Desovillar tanta inmundicia-ley no va a ser tarea fácil. En el país de los decretos nadie está a salvo de ser reprendido y amonestado... excepto si eres quien los firma.

miércoles, 11 de junio de 2014

Transición 2.0 (Otra vez nos la han colado).

¿No quieres caldo? ¡Toma dos tazas! 
La generosidad de nuestra clase política hacia nosotros, su pueblo, llega a ser un tanto cargante, por no decir asfixiante, además de improcedente.
Como esto es una democracia, y el hecho de tener un parlamento parece ser la única manera que tienen nuestros próceres gobernantes de demostrar tal afirmación, parlamentariamente se ha decidido, por amplia mayoría, aprobar la ley de abdicación que, con carácter de urgencia y en menos de una semana, se ha sacado el gobierno de la manga.
Este churro de ley de abdicación, no nos engañemos, es tan solo la punta del iceberg de una cuestión de mucho más calado. El derecho a decidir la forma de gobierno que los propios españoles queramos tener. República o monarquía.
Repito, es la punta del iceberg donde podemos ver a las focas rascándose la barriga, mientras por debajo del nivel del mar, el hielo acumulado da para, en caso de deshielo, inundar la práctica totalidad de las zonas costeras donde toma el sol nuestra sacrosanta constitución. Pero tranquilos, los poderosos suelen quedar a salvo de inundaciones. Sus oficinas suelen estar en los pisos altos de los barrios financieros.
Algo tan esencial como la forma de gobierno no es una cuestión para dejarla por más tiempo arrinconada en el desván de nuestra historia. Y decir que este modelo de estado ya está votado por todos los españoles es cuanto menos retorcido e inexacto. Esta democracia que los españoles nos dimos, según nos cuentan algunos entendidos a la mínima oportunidad que tienen, venía en un pack ahorro de 2+1. Democracia + monarquía. Sí, parlamentaria, pero monarquía. ¿Por qué no haber aprovechado el momento para haber pedido la restauración de la República? Algunos dicen que no era el momento, eran momentos difíciles en los que el riesgo de involución era palpable...Totalmente de acuerdo. Pero ¿y ahora? Ahora, por lo visto, tampoco es el momento debido a que el país está atravesando por dificultades económicas, judiciales y políticas. Vamos, que hay otras cosas más importantes en las que pensar... según nos dicen. Cualquiera que haya intentado pedir un aumento de sueldo estará familiarizado con dicha excusa. Nunca es el momento adecuado. ¿Por qué? Muy sencillo, nadie se deja perder un chollo para toda la vida, y menos de motu proprio. La deshonestidad y la deshonra también visten de Prada. 
Algunos seguiremos pidiendo y exigiendo algo tan lógico y democrático como elegir a nuestro jefe de estado... pese a él. Algunos seguiremos ridiculizando y denunciando a la monarquía por muy democrática que se haga llamar. Y si hay algo más tonto que un porquero monárquico, eso es un republicano apoyando una monarquía. No es agradable ver a alguien que se hace llamar republicano ayudar al rey a calzarse las botas con las que da patadas en el trasero a todos aquellos que no son como él, ni llevan su sangre.
Ya sé que hay repúblicas dictatoriales, tantas como monarquías absolutistas. La democracia puede faltar en cualquiera de ellas. No llevan el gen democrático porque sí, a no ser que la democracia forme parte de su ADN. De ahí la necesidad de vigilar el pedigrí democrático a la hora de inseminar cualquier constitución, sea republicana o monárquica. 
Este rey que nos deja, juró cumplir las Leyes Fundamentales y guardar lealtad a los Principios del Movimiento Nacional. Con esas mismas palabras. Por lo tanto, si además no olvidamos que se saltó la linea sucesoria que le correspondía a su padre Juan de Borbón para agradar y obedecer la decisión del dictador fascista Francisco Franco, para mí este rey no solamente ha sido ilegítimo, sino que todo su reinado ha sido un fraude. Que ahora diga que abdica en su hijo no me soluciona nada. El error pervive en Felipe VI, mientras no sea un rey refrendado, no solo por el parlamento, sino por el pueblo. ¿Y como se puede refrendar por el pueblo? Para eso están los referéndum.  ¿Y qué es un referéndum? Eso que lo conteste la RAE.



lunes, 2 de junio de 2014

El rey abdica, ¿y tú Felipe?

Últimamente, este país —marca España para los emprendedores— nos está dando tantas sorpresas sin parar que apenas podemos asimilarlas de una en una, y mucho menos en conjunto.
Tras las últimas elecciones europeas el mapa político resultante en el país ha cambiado bastante. 
Los partidos de izquierda, por primera vez en la escasa historia de democracia tutelada que disfrutamos, han superado en número de votos a los dos partidos mayoritarios hasta ayer. PP y PSOE.
El guantazo electoral, pese a no ser unas votaciones nacionales, autonómicas o locales, es considerable. 
Los nervios se han apoderado de las cabezas pensantes que dirigen el cotarro, y ante la irrupción de algunos grupos minoritarios y nuevos que apenas nadie tenía en cuenta, a las chachas encargadas de limpiar y acomodar a los invitados en esta bonita democracia nacida de una tromboflebitis aguda, las están volviendo locas. Confunden los cubiertos de sitio, echan agua en las copas de vino, además de no saber con exactitud dónde sentar a los comensales recién llegados a palacio.
Hoy nos estamos desayunando, almorzando, comiendo y seguramente merendaremos y cenaremos con la noticia del año. El rey Juan Carlos I abdica.
Para un rey abdicar es como dimitir, para que nos entendamos. Ha decidido desaparecer de la vida pública e institucional, para dedicarse a aquello que siempre le ha gustado. Sean cuales sean sus gustos y aficiones. Aunque nos las podemos imaginar después de 39 años como jefe de estado. 
Creo que ha superado en longevidad en el cargo al que fue dictador —para algunos tan sólo autoritario— Francisco Franco. Como buen alumno aventajado, siempre el alumno ha de superar a su maestro.
Como en toda buena dimisión o abdicación que se precie, alguien tiene que sustituir a la persona dimitida. En el caso de los reyes, son sus hijos los encargados de hacerlo. Al igual que las sagas familiares todo debe quedar en familia para mantener su propia supervivencia. En las casas reales no existen oposiciones que valgan. Se les forma desde la cuna para ser reyes. Dios, la tradición y la costumbre de hacerlo avalan tales herencias. No preguntéis porqué.
La abdicación, desde el punto de vista de un republicano, y tomando un símil taurino —siento el símil por simplón— no es más que dar la alternativa, y de paso la muleta y la espada de matar, a sangre nueva... y azul por supuesto. Es decir autoperpetuarse. 
Lo veo lógico. Todo bicho viviente lo que desea es sobrevivir y dejar descendencia para la continuación de su especie. Si pudiese yo también lo haría. Pero siendo un simple trabajador es algo más complicado eso de sobrevivir e intentar perpetuarse. Hay normas y leyes que aunque no lo dicen claramente, sí que lo demuestran e impiden de manera fehaciente.
Pero claro, hablar de reyes y de trabajadores en la misma frase, a más de uno le puede causar convulsiones y taquicardias desagradables. Así que lo dejamos por hoy.
Hemos avanzado algo. No suele ser habitual que un rey abdique, lo normal es que muera en el trono y con la corona puesta antes de dejar disfrutar la herencia a los hijos. Yo, sinceramente, de don Juan Carlos no me esperaba esto. 
Ahora hay que avanzar más. ¿Felipe VI estará otros 39 años en el trono, o decidirá dejar esto de reinar para aquellos que saben de eso: el pueblo?

martes, 13 de mayo de 2014

Hipocresía y cinismo electoral.

Hoy, los actos de campaña de los distintos partidos políticos para las elecciones europeas están de luto.
Una representante política del PP, además de presidenta de la Diputación de León, ha sido asesinada.
La policía investiga el crimen y las autoras, una madre y su hija, fueron detenidas minutos después de cometer dicho crimen. 
Parece ser que los motivos que llevaron a este asesinato, es algo personal entre la hija detenida y la política asesinada. Nada que ver con un asesinato político, por mucho que eso frustre las esperanzas de carnaza y bilis de la derecha rancia y cavernaria de este país.
Además se da la circunstancia que la hija detenida pertenece al mismo partido que la presidenta asesinada. Incluso fue en las listas del partido en la provincia en una ocasión, aunque se quedó finalmente fuera.
A riesgo de parecer insensible, no me parece bien este parón en la campaña electoral. Eso de parar campañas por un asesinato motivado por algo que no tiene que ver con la política, no cuela. Y todos los partidos políticos han tragado con la sibilina justificación del PP. La hipocresía también se puede ejercer por pasiva, no sólo por activa. 
Casi seis millones de parados, y decenas de desahucios diarios, no son suficientes para parar nada en este país. Que el índice de suicidios suba ha medida que sube la desigualdad y la injusticia en España, no es motivo tampoco para parar nada. Queda claro que dependiendo quién muera, y como muera, es el único motivo por el que el gobierno, y parece ser que el resto de fuerzas políticas también, hacen homenajes y excepciones en plena campaña.
Existe un programa de televisión que se llama: "1000 MANERAS DE MORIR". En él se pueden ver la cantidad de motivos por los que muchas personas mueren, y morir a causa de unos disparos es tan solo una de ellas.
El PP ha metido un gol por toda la escuadra al resto de partidos y les ha hecho adoptar su esquema de juego. 
Ha atado las manos a sus contrincantes políticos al parar la campaña, pero ellos de alguna manera, siguen haciendo campaña... por otros medios. Criticando torticeramente no el asesinato en sí, sino según su delirante entender, cargando contra las legítimas críticas que la política en general, y algunos miembros del PP en particular, están recibiendo por parte de la ciudadanía y los pocos medios de comunicación que aún mantienen su honestidad, objetividad e independencia.
La doblez interesada y la brutal mezquindad de toda esta estrategia de la derecha mediática que se vale de un cadáver al que aún no han enterrado da nauseas. La conformidad con que el resto de los partidos políticos han decidido seguir el juego al partido en el poder... inquieta.