lunes, 6 de julio de 2015

¡Vota vota que en tu culo explota!

En la europa democrática ha ocurrido algo insólito y que a muchos parece haber molestado horrores. Resulta que un país miembro, Grecia, ha decidido ejercer la democracia. Sí, algo inusitado.
Lo normal (a esto hemos llegado) es que los distintos gobiernos de los países miembros de la UE decidan y prefieran, por su cuenta y riesgo, no consultar a sus propios conciudadanos algunas cosas de vital importancia para sus países y sus vidas.
Grecia, gran país al que se le ha venido faltando el respeto desde hace muchos años (incluso también por sus propios gobernantes), ha decidido, por medio de Syriza, su actual gobierno recién salido de las urnas, llevar a referéndum algunas cuestiones que desde el BCE, el FMI y la CE, más conocidos como la troika, les vienen acuciando desde hace algún tiempo. 
El resultado, independientemente de lo que a partir de ahora ocurra, al menos ha dejado clara la postura del pueblo griego y no solo la de sus gobernantes. Esa es una de las virtudes de la democracia cuando se ejerce libre, honesta y, por supuesto, transparentemente.
Una de las cosas que ha evidenciado este rifirrafe con los griegos, es que la UE se rige por la tecnocracia, en lugar de por la democracia.Y esto no es bueno, especialmente, para los ciudadanos europeos.
Se habla mucho sobre que, ahora Grecia, saldrá de la moneda única. Algunos, incluso despotrican diciendo que saldrán de la UE... También dicen que los griegos son unos vagos y derrochadores, cosa que a cualquier persona normal le resulta extraño oír, sabiendo que hablamos de un país y no del vecino golfo del tercero.
En fin. No nos  tiremos de los pelos tan a la ligera. Grecia, pese a la soberbia de la troika, sigue formando parte del proyecto europeo. Grecia, es Europa. Y Europa, pese a estar tremendamente alemanizada hasta el tuétano, lleva en su ADN a Grecia, como lleva rastros de ADN de todos los demás países que la componen, incluida la misma Alemania. 
Además, respecto a la moneda única, algunos parecen olvidar que nueve países que forman parte de la UE no adoptaron el euro... Y no pasa nada. A algunos les va bien y a otros menos bien, exactamente igual que a los países que sí adoptaron la moneda única.
El affaire griego solo puede ser entendido desde la óptica de un pulso de poder echado desde los poderes fácticos europeos intentando doblegar a uno de sus miembros más díscolos, con el agravante de ser a la vez uno de los más morosos. Díscolos por tener la osadía de haber votado a un gobierno que se preocupa por su gente más que de su cuenta bancaria. Y morosos no porque no quieran pagar la deuda, sino porque, con las reglas y mandamientos religioso-económicos hoy en boga, les resulta imposible.Y no solo a ellos.
¿Han jugado alguna vez al Monopoly? Intenten jugar, si desde el inicio de la partida todas las casillas ya están edificadas y en poder del jugador que empezó en primer turno (llamémosle Alemania, y no nos preguntemos como ha edificado tanto y tan rápido en tan poco tiempo). Si tienen la suerte de caer en la casilla de la cárcel hasta les parecerá un alivio.

lunes, 30 de marzo de 2015

«Wanted»

Se antoja raro caminar altiva y orgullosamente, vanagloriándose de nuestra admirable transición, mencionando a todas horas esta bonita democracia que los españoles nos hemos dado, repitiéndonos cada dos por tres lo democráticos, europeos y modernos que somos, y que ahora nos salga la ONU con esa pijada de que España está obligada a extraditar a unos cuantos franquistas.
Y más raro se antoja aún cuando, encima, la ONU tiene que volver a insistir  en ello, pues el gobierno de esta, repito, España tan democrática, ha denegado tal petición la primera vez que se le pidió hacerlo.
No creo que esta demostración de «soberanía» se tenga que realizar de esta manera, máxime cuando anteriormente ya hemos dejado bastantes veces dicha soberanía con el trasero al aire, en asuntos más mundanos como el que nos recuerda vergonzantemente la reforma, con alevosía, estío y todos los parlamentarios de vacaciones veraniegas, del artículo 135 de nuestra sagrada constitución. Sí, ese artículo que da prioridad absoluta a los pagos de las deudas antes que a otras nimiedades como los gastos sociales. Por lo visto, cuando los dos grandes partidos políticos, PP y PSOE, firmaron dicha reforma estaban realizando un acto patriótico y absolutamente soberanista... a petición de los mercados, de Bruselas, y del gobierno alemán en patriótica representación, a su vez, del Bundesbank y demás organismos económicos. Todos muy patriotas y todos muy soberanos, por cierto. Incluso, se excusan y secretamente se enorgullecen de ello, autoconvenciéndose de que gracias a esa reforma, el país está remontando la crisis con más fuerza. Igual que los supervivientes del Titanic se autoconvencieron en su día de que se salvaron gracias a dios, pese a que muchos de los náufragos fueron encontrados en balsas en las que habrían cabido bastantes más personas. Pero el ser humano es así, hasta para salvarse hay primera y segunda clase.
España no cede ante los Marshall de la ONU, pese a muchos carteles de «Se busca» pongan en lugares públicos. Normal. ¿Qué se habrán creído? A nadie le gusta que le digan como limpiar los trapos sucios, y al gobierno español menos. Franco no inició y ganó una guerra para que ahora venga nadie a cantarle las cuarenta y pretenda juzgarle «in absentia» acusando a aquellos altos cargos que personalizaron su régimen hasta el final, incluso después de su tromboflebítica muerte.
¿Qué es esa soplapollez de la justicia universal y los derechos humanos? Los enemigos de Dios y de España están donde se merecen, ellos se lo buscaron, y el desamparo de sus familias es un efecto colateral que hay que asumir como pago a los 40 años de paz con los que nuestro glorioso Caudillo nos obsequió a todos los españoles.
Está claro que con estos mimbres no se pueden hacer más que estas cestas. Pero igual, si a los carteles de «Se busca» se le añade un incentivo en forma de recompensa... Ya sabemos que donde hay patrón no manda marinero, y no hay mayor patrón que poderoso caballero Don dinero. Ante él se inclina hasta el más honesto y honrado de los patriotas.
Pedir verdad, justicia y reparación, a algunos puede parecerles una cifra astronómica e inalcanzable de pagar como para siquiera tenerlo en cuenta. Pero lo cierto, es que es una bagatela comparado con lo que, justamente tasado y con la calculadora en mano, deberían pagar todos aquellos que a la sombra de un estado católico-fascista medraron e hicieron medrar a sus familias, a costa del resto de sus propios compatriotas. No añadamos el tacañismo a la lista de cargos.



lunes, 20 de octubre de 2014

Money talks.

Lo malo de los atracones es que, quienes los cometen, siempre quedan en evidencia a la hora de defecar. Tanto atiborre de dinero tiene consecuencias en el sistema digestivo del sujeto, logrando que sus deposiciones sean motivo de estudio por lo tremendo de su tamaño. Comer tanto dinero atasca los retretes, haciendo que el olor sea insoportable, incluso para pituitarias acostumbradas a lo fétido.
Los daños colaterales que la avaricia y la desvergüenza dejan en su camino deberían ser calificados como terrorismo económico. Lo que ha ocurrido con los consejeros de la antigua Caja Madrid, actual Bankia, es un ejemplo, otro más, de como los terroristas campan por los consejos de administración de los órganos económicos con un desparpajo y una chulería digna de encomio. Han cometido un delito comparable con el asesinato en primer grado, y todavía están paseando por nuestras calles, en lugar de pasar los días en el chabolo de un centro penitenciario, escribiendo un diario, viendo programas del corazón y fumando Winston americano pasado de contrabando.
La sociedad, y por extensión: los políticos, los fiscales y los jueces, deben dejar de ver «ciertos» delitos económicos cometidos por «ciertas» personas, como las gamberradas de unos niños grandes que apenas tienen consecuencias sobre el resto. Las consecuencias de dichas acciones son graves y nos atañen y perjudican a todos. El robo y el desfalco de lo público debe ser castigado con contundencia... además de ser recuperado en su totalidad. Estos actos de terrorismo financiero no son un molesto, pero simple, dolor de muelas del sistema. Es un cáncer en toda regla cuya metástasis ha infectado todo el organismo. No hay que ser médico para comprobar que esas fistulas sangrantes no tienen buena pinta.
Aquí hay enlaces para entretenerse un rato con este asunto de las «tarjetas black» y de paso cabrearse hasta provocarse un infarto con tamaña desfachatez.
Podríamos estar hablando largo y tendido sobre lo malos, ladrones y mezquinos que esta gentuza son. Podríamos estar hablando hasta que se nos hinchase la lengua sobre lo «sorprendente» que resulta que nadie supiese, ni dijese nada sobre este expolio planificado con alevosía y desvergüenza, rayana en el escarnio, hacia el resto de la sociedad... pero  eso ni explica, ni soluciona nada, porque cuando el dinero habla todos callan.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Cambio de guardia en los cuarteles financieros.

A rey muerto rey puesto, y el muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Hace tres días que el, hasta ahora, banquero más poderoso del país, Emilio Botín, pasó a mejor vida y su heredera ya ha cogido las riendas bancarias con sus correspondientes resortes para seguir con esa espléndida labor social que su banco realiza y que tantos réditos le aporta.
Aprovechando el funeral en la capital cántabra de Santander, la nueva heredera del emporio bancario del banco de Santander, se ha dejado ver junto al rey de España Felipe VI en las regatas del Mundial de Vela que dicha capital acoge. La imagen del rey con la ya presidenta del banco, dice mucho más que lo que deja entrever.
Ambos sonrientes y relajados dándose un garveo junto a unos cuantos barquitos de vela. No tienen mucho que hablar, pues todo está ya dicho. La complicidad entre poderosos no necesita de palabras. A penas algún gesto como este es suficiente. A buen entendedor pocas palabras bastan, como afirma el dicho.
Esta foto de presentación en sociedad demuestra que las cosas siguen en su sitio. La maquinaria funciona a la perfección. El engranaje que la mueve está perfectamente engrasado. La pieza que falla o muere, se recambia de inmediato y todo sigue como si nada hubiese pasado.
A nadie que conozca como funciona realmente el mundo le debe extrañar que alguien como Ana Botín, que controla tan solo unas pocas acciones del Santander, acabe siendo la presidenta del grupo bancario. Eso dice mucho de lo democráticamente que funcionan los estamentos que rigen nuestras vidas y destinos. Se llamen dichos estamentos monarquía o capital financiero. No solo se miran los méritos que uno tenga, también se mira, y más que dichos méritos, la cuna de la cuál procedas.
Mientras en Cataluña están entretenidos y nos entretienen con el proceso soberanista, los mandamases se relajan disfrutando de unas bonitas vistas en la costa santanderina, casi agarrados de la mano, dejando patente lo que realmente es importante, mientras en la tumba del anterior presidente bancario se empiezan a marchitar las flores.
En los cuarteles financieros han cambiado de guardia, discretamente, sin estridencias y sin la rimbombancia de los cambios de guardia del palacio de Buckingham. Cuando quieren son austeros con sus cosas.

domingo, 10 de agosto de 2014

El Ébola llega en primera clase y con la bendición divina.

Entubado, aislado y con escolta. Así ha llegado el sacerdote español contagiado del virus de Ébola a España. 
Que una religiosa congoleña, también contagiada del virus, se haya quedado atrás y haya muerto en Liberia, no debe entristecernos. Los congoleños están hechos de otra pasta... y además no son españoles, pese a pertenecer a la misma orden religiosa que el misionero Miguel Pajares, la Orden de San Juan de Dios.
En el avión, especialmente fletado por el gobierno español, sólo había sitio para un infectado. Lo bueno de viajar en primera, aunque sea en camilla, es que no tienes que darte de codazos con el viajero/paciente de la camilla de al lado. Incluso en las órdenes religiosas hay clases. 
Se rumorea, pues el gobierno español no ha soltado palabra sobre el asunto, que la repatriación del misionero ha costado un milloncejo de euros poco más o menos. Poca cosa para salvar una vida... más si es de un religioso, español y perteneciente a una congregación religiosa que es buen cliente de la bolsa.
La ciencia está de enhorabuena, pues sin la mediación divina y con el total apoyo sanitario, monetario y logístico del estado español —además de contar con la inestimable ayuda del departamento de Defensa de los EEUU—, parece ser que dicho sacerdote va a poder seguir su labor evangelizadora unos cuantos años más, al vencer el mortal virus. 
Un estado que se preocupa así por sus ciudadanos, sean quienes sean estos, es digno de llevar con orgullo, honor y honra el nombre de su país por los cuatro puntos cardinales del mundo mundial. Cada día que pasa de gobierno del PP me siento más patriota, más misionero y más en paz con Dios y los hombres.
Que el resto del mundo aprenda que con Dios, la Iglesia, el PP y los EEUU de nuestra parte, no hay Ébola que nos pare. Salvar una vida no debe retraernos a la hora de sacar la cartera pública y correr con todos los gastos. Salvar un misionero es invertir en el futuro. Los negritos del África necesitan de los misioneros occidentales, a ser posible blancos, de raza caucásica para que no se salgan del camino marcado. Un camino previamente trazado por un Dios de raza caucásica y representado por hombres blancos, por si alguien no lo tiene claro.
Por mi parte, espero que no me seden, esposen al asiento, me metan un balazo en la cabeza y me tiren en pleno vuelo, si alguna vez toso más de tres veces seguidas proveniente de un país africano que sufre una pandemia. Por si acaso me enrollaré en la muñeca un rosario para demostrar mi fe.