Está bien eso de la libertad de culto. Es algo moderno, democrático y además maduro. Debe haber sitios en los que se practique, pero pocos son los países donde se practique en condiciones. Tanto a nivel social como a nivel estatal, dependiendo de cuál sea la religión mayoritaria, así considerarán la libertad para practicarla. Las religiones oficiales, con el beneplácito gubernamental, suelen poner trabas al resto de religiones, especialmente a aquellas que en un determinado momento pueda restarles creyentes. Competencia se llama a eso. Competencia desleal, cuando además una de las religiones recibe más ayudas y beneficios, por parte administrativa, que las demás.
Los ateos estamos a favor de la libertad de culto en el sentido de que la libertad de no tener una religión (y mucho menos impuesta) es un derecho universal.
Por eso hay cosas que son inexplicables como, por ejemplo, en el caso español. En el año 2011, en plena crisis, el gobierno del PSOE por aquel entonces, concedió a la iglesia católica 11.000 millones de euros, mientras recortaba a su vez 12.000 millones en servicios sociales. ¿Seria por aquello de que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu mano derecha?. Por no hablar de la casilla para la renta o de los beneficios fiscales que mantiene en exclusividad con el estado...un estado que se hace llamar aconfesional.
Creo más en la labor del estado como administrador de los servicios sociales, que en la labor de la iglesia como tal administrador.
Que cada cuál rece a quien le venga en gana, pero que las velas las pague de su bolsillo.
La iglesia como estamento, independientemente de su credo, es el único club, en el que los socios no pagan cuotas de ningún tipo. Si usted tiene un hijo (o hija) y decide hacerle socio de un club de fútbol (incluso sin consultarle) en el momento que recibe el carnet de socio, está obligado a pagar las correspondientes cuotas, sean estas mensuales, trimestrales, semestrales o anuales. Y en cuanto deje de pagar pierde los beneficios que conlleva el ser socio, como descuentos en las entradas, en los bonos, en los viajes, etc,. Si usted es miembro de una iglesia (repito independientemente de su credo), las cuotas se las ahorra, y además es bastante probable que el estado corra con los gastos de su club.
La verdad, no tengo pensado ganarme el cielo, ni siquiera pretendo alguna vez estar en él ni por equivocación. No digo que el sitio esté mal, ni mucho menos, algo tendrá cuando una inmensa mayoría de gente (adoctrinada desde la cuna para ello) espera pasar la eternidad en dicho lugar. Pero no es mi sitio.
Supongo que debe ser bonito verse a la diestra de dios padre o rodeado de tropecientas vírgenes o hartarse de comer jabalíes y beber hidromiel abrazado a una valquiria, pero para ser sincero, vivir la eternidad así, como poco, me resulta monótono y uno ya esta mayor para excesos por muy celestiales que sean estos. Y si me apuran, tener que morirse para poder vivir eternamente, me parece además una solemne estupidez.
No creo que las personas que han sido buenas en vida vayan a ningún sitio. Tampoco creo que las que han sido malas vayan a ir a ningún lugar a pasar tormentos y sufrimientos. Eso suponiendo que sepamos exactamente lo que significa ser buena o mala persona. Éticamente estaríamos bastante de acuerdo en determinados aspectos de dichos significados, pero religiosamente...es otro cantar.
Nadie acaba sus días en este mundo y tiene una segunda oportunidad en otro lugar, por si le ha sabido a poco su corta y perecedera vida mortal. La reinserción es incompatible con el más allá. Y además por mucho que brinquemos jamás llegaremos al cielo.
Ideas, opiniones, críticas, anhelos, en general cosas que no dirías a la cara de nadie. Puede que este sea el primer blog hecho por y para cobardes.
miércoles, 21 de marzo de 2012
domingo, 18 de marzo de 2012
Náufragos pero ricos.
En nuestro fondo marino, aparte de basuras de toda índole, tenemos algo que muy pocas naciones del mundo tienen (incluida la pérfida Albión). Si buceamos por las profundidades de nuestro litoral, especialmente por las costas de Cádiz y Cartagena, a parte de encontrar bombonas de butano vacías, frigoríficos y lavadoras viejas, bolsas de plástico, latillas de conservas y algún que otro preservativo usado, nos podemos encontrar con tesoros hundidos desde hace siglos. Según los expertos hay entre 1.000 y 3.000 pecios en nuestro litoral. La cifra puede llegar a 8.000 barcos hundidos si se cuentan los barcos españoles que naufragaron en los mares de medio mundo. Unos cuantos de ellos están en el Océano Pacífico, al que se conoció en su día como "el gran lago español"... aunque después del terremoto y posterior tsunami que sufrió Chile en el año 2010 sea complicado, por no decir imposible, recuperarlos alguna vez.
Es hora de mirar con otros ojos nuestras hiperurbanizadas y destrozadas costas y nuestros esquilmados mares, al menos en la franja de mar en la que tengamos jurisdicción marítima. La próxima vez que nos encontremos tumbados en la playa, mirando disimuladamente a alguna jovencita tomando el sol sin la parte de arriba del biquini, mientras con cara de aburridos hacemos que leemos el periódico y echamos un vistazo a nuestros hijos que están jugando con la arena importunando a nuestros vecinos de tumbona, momento que aprovecha nuestra esposa para ir a darse un baño, pensemos que bajo la superficie del mar que baña nuestra soleada costa, entre una escombrera de barcos hundidos y podridos, hay tesoros valorados en 100.000 millones de euros, según un informe de la Armada del año 2010.
Como apunte, solo decir que 106.000 millones de euros es la cantidad que el ABE (Autoridad Bancaria Europea) calculó que necesitaban los bancos europeos para recapitalizarse en el año 2011.
Durante años se han expoliado nuestras costas y se siguen expoliando. El caso reciente del Odyssey, ha vuelto a poner de actualidad la recuperación del fondo del mar de tesoros españoles. La empresa Odyssey (con engaños, alevosía y posiblemente nocturnidad) sacó de la fragata española "Nuestra Señora de las Mercedes", hundida por una escuadra inglesa frente a la costa portuguesa en 1805, un tesoro valorado en 500 millones de dólares y una vez subido a bordo de sus barcos, más que navegar, volaron y no pararon hasta llegar a territorio estadounidense. Después de 5 años de litigios, España ha conseguido que le devuelvan el tesoro de la fragata.
Como dato histórico, decir que en aquellos momentos, en el año 1805, había firmado un acuerdo de paz entre Inglaterra y España, que evidentemente se rompió a raíz de este ataque. La elegancia y honestidad de la diplomacia inglesa ha dejado patente más veces de las deseables su impronta en la historia. La famosa Batalla de Trafalgar vino poco después, consecuencia de este ataque, con las desastrosas consecuencias que tuvo para el bando español, apoyado por navíos franceses, al perder dicha batalla. A partir de entonces la bandera inglesa y la cruz de San Jorge se adueñaron de los mares. El único consuelo patriótico que tuvo España es que el famoso almirante de la Armada británica, Horatio Nelson, dejó el mundo de los vivos en aquella batalla gracias a la puntería de un tirador de mosquete, francés por más señas.
El cuento del tesoro de la fragata "Nuestra Señora de las Mercedes" no ha terminado del todo. Perú y Bolivia, dicen que las monedas son suyas, pues el oro y la plata fue extraída de su territorio por habitantes autóctonos (llámense esclavos o trabajadores forzosos si se prefiere) y las monedas acuñadas igualmente en él.
No soy quien para entrar a valorar si tienen razón o no en sus reclamaciones. Solo se que cuando España sacó de allí el oro y la plata, Perú y Bolivia no existían como nación. Aunque ese detalle no tiene que significar que no tengan derecho a algún tipo de compensación, no creo que esa compensación tenga que ser económica, que conste. Pero es como pretender que en España nos resarzan por la invasión del Imperio Romano. Roma sacó oro y plata de las entrañas del territorio que hoy se conoce como España, gracias a que esclavizaron a nuestros antepasados los íberos, celtas, celtíberos... Acuñaron monedas de oro y plata con la efigie del emperador romano de turno y se llevaron cargamentos de dicho oro y plata para mayor gloria de Roma. Y por si eso fuera poco, sometieron y eliminaron a todos los pueblos que no acataron las leyes romanas o se les enfrentaron o simplemente se interponían ante la voluntad de Roma, como los vacceos, vettones, carpetanos, turmogos, etc. ¿No es motivo suficiente para pedir a sus descendientes, los hoy italianos, que merecemos algún tipo de compensación, a ser posible económica, por ello?. Los italianos dirán: "porca miseria", pues si fuesen romanos (ciudadanos del imperio) dirían: "damnaret eam" y ahí quedaría la cosa. Es posible que como favor especial y en castellano para que lo entendiésemos, nos dijesen: "¿y las leyes y el latín y el derecho romano y la civilización como los diosos mandan y como los ciudadanos de Roma entendían y no como entendíais vosotros los pueblos bárbaros, ignorantes e incivilizados, no cuenta como pago por vuestro oro?". Nosotros callaríamos la esclavitud y el sometimiento de nuestros antepasados y a otra cosa mariposa, que para mañana se hace tarde.
Volviendo a los tesoros hundidos en nuestras costas. La afición que muchos están mostrando hacia esos tesoros, es culpa del valor al alza que está teniendo el oro. Siempre ha habido cazatesoros, pero en la actualidad, alguien sin escrúpulos y con grandes recursos económicos que le de por piratear nuestros fondos marinos, con la tecnología adecuada, puede limpiarnos hasta la cera de las orejas y nosotros ni darnos cuenta. El oro vuelve a ser el valor más seguro y tangible al que se le puede echar mano en momentos de apuro económico. ¿Por qué la administración pública no mueve los recursos necesarios para preservarlos y garantizar que esos tesoros no caigan en las manos que no deben?. No se. Si en vez de oro y plata hundida, hubiese un yacimiento de gas o petróleo, es posible que hace tiempo el gobierno responsable hubiese sacado a subasta la explotación para que alguna empresa de capital privado se llevase su porcentaje del expolio. O si en vez de oro y plata hablásemos de algún tipo de negocio, en el que se requiriese los servicios de alguna empresa constructora, como realizar unos hipotéticos Juegos Olímpicos o algún loco megaproyecto urbanístico, para que esas constructoras (de capital privado, no lo olvidemos) puedan llevarse su parte, la mayor y más beneficiosa parte, del negocio; en cualquiera de estos casos, hace tiempo que estarían todos los tesoros bien catalogados y puestos a buen recaudo, pero como es el estado (la Armada española) quien debe hacerlo y no hay ningún beneficio privado para algún amiguete, dueño o socio de alguna empresa de servicios o del gremio de la construcción, con contactos en el gobierno, entonces pasa lo que pasa... que cualquier piratilla de tres al cuarto con dinero y medios para hacerlo, se nos lleva las perras que con tanto ahínco y barcos y vidas de hombres echadas a perder, hemos ido depositando en el fondo del mar. Sin saberlo, esos tesoros hundidos eran nuestra provisión de futuro. Somos raros hasta para ahorrar.
La peculiaridad de este país nunca dejará de asombrarme. Nadamos en oro y nos ahogamos en mierda...una mierda que vale su peso en oro.
Es hora de mirar con otros ojos nuestras hiperurbanizadas y destrozadas costas y nuestros esquilmados mares, al menos en la franja de mar en la que tengamos jurisdicción marítima. La próxima vez que nos encontremos tumbados en la playa, mirando disimuladamente a alguna jovencita tomando el sol sin la parte de arriba del biquini, mientras con cara de aburridos hacemos que leemos el periódico y echamos un vistazo a nuestros hijos que están jugando con la arena importunando a nuestros vecinos de tumbona, momento que aprovecha nuestra esposa para ir a darse un baño, pensemos que bajo la superficie del mar que baña nuestra soleada costa, entre una escombrera de barcos hundidos y podridos, hay tesoros valorados en 100.000 millones de euros, según un informe de la Armada del año 2010.
Como apunte, solo decir que 106.000 millones de euros es la cantidad que el ABE (Autoridad Bancaria Europea) calculó que necesitaban los bancos europeos para recapitalizarse en el año 2011.
Durante años se han expoliado nuestras costas y se siguen expoliando. El caso reciente del Odyssey, ha vuelto a poner de actualidad la recuperación del fondo del mar de tesoros españoles. La empresa Odyssey (con engaños, alevosía y posiblemente nocturnidad) sacó de la fragata española "Nuestra Señora de las Mercedes", hundida por una escuadra inglesa frente a la costa portuguesa en 1805, un tesoro valorado en 500 millones de dólares y una vez subido a bordo de sus barcos, más que navegar, volaron y no pararon hasta llegar a territorio estadounidense. Después de 5 años de litigios, España ha conseguido que le devuelvan el tesoro de la fragata.
Como dato histórico, decir que en aquellos momentos, en el año 1805, había firmado un acuerdo de paz entre Inglaterra y España, que evidentemente se rompió a raíz de este ataque. La elegancia y honestidad de la diplomacia inglesa ha dejado patente más veces de las deseables su impronta en la historia. La famosa Batalla de Trafalgar vino poco después, consecuencia de este ataque, con las desastrosas consecuencias que tuvo para el bando español, apoyado por navíos franceses, al perder dicha batalla. A partir de entonces la bandera inglesa y la cruz de San Jorge se adueñaron de los mares. El único consuelo patriótico que tuvo España es que el famoso almirante de la Armada británica, Horatio Nelson, dejó el mundo de los vivos en aquella batalla gracias a la puntería de un tirador de mosquete, francés por más señas.
El cuento del tesoro de la fragata "Nuestra Señora de las Mercedes" no ha terminado del todo. Perú y Bolivia, dicen que las monedas son suyas, pues el oro y la plata fue extraída de su territorio por habitantes autóctonos (llámense esclavos o trabajadores forzosos si se prefiere) y las monedas acuñadas igualmente en él.
No soy quien para entrar a valorar si tienen razón o no en sus reclamaciones. Solo se que cuando España sacó de allí el oro y la plata, Perú y Bolivia no existían como nación. Aunque ese detalle no tiene que significar que no tengan derecho a algún tipo de compensación, no creo que esa compensación tenga que ser económica, que conste. Pero es como pretender que en España nos resarzan por la invasión del Imperio Romano. Roma sacó oro y plata de las entrañas del territorio que hoy se conoce como España, gracias a que esclavizaron a nuestros antepasados los íberos, celtas, celtíberos... Acuñaron monedas de oro y plata con la efigie del emperador romano de turno y se llevaron cargamentos de dicho oro y plata para mayor gloria de Roma. Y por si eso fuera poco, sometieron y eliminaron a todos los pueblos que no acataron las leyes romanas o se les enfrentaron o simplemente se interponían ante la voluntad de Roma, como los vacceos, vettones, carpetanos, turmogos, etc. ¿No es motivo suficiente para pedir a sus descendientes, los hoy italianos, que merecemos algún tipo de compensación, a ser posible económica, por ello?. Los italianos dirán: "porca miseria", pues si fuesen romanos (ciudadanos del imperio) dirían: "damnaret eam" y ahí quedaría la cosa. Es posible que como favor especial y en castellano para que lo entendiésemos, nos dijesen: "¿y las leyes y el latín y el derecho romano y la civilización como los diosos mandan y como los ciudadanos de Roma entendían y no como entendíais vosotros los pueblos bárbaros, ignorantes e incivilizados, no cuenta como pago por vuestro oro?". Nosotros callaríamos la esclavitud y el sometimiento de nuestros antepasados y a otra cosa mariposa, que para mañana se hace tarde.
Volviendo a los tesoros hundidos en nuestras costas. La afición que muchos están mostrando hacia esos tesoros, es culpa del valor al alza que está teniendo el oro. Siempre ha habido cazatesoros, pero en la actualidad, alguien sin escrúpulos y con grandes recursos económicos que le de por piratear nuestros fondos marinos, con la tecnología adecuada, puede limpiarnos hasta la cera de las orejas y nosotros ni darnos cuenta. El oro vuelve a ser el valor más seguro y tangible al que se le puede echar mano en momentos de apuro económico. ¿Por qué la administración pública no mueve los recursos necesarios para preservarlos y garantizar que esos tesoros no caigan en las manos que no deben?. No se. Si en vez de oro y plata hundida, hubiese un yacimiento de gas o petróleo, es posible que hace tiempo el gobierno responsable hubiese sacado a subasta la explotación para que alguna empresa de capital privado se llevase su porcentaje del expolio. O si en vez de oro y plata hablásemos de algún tipo de negocio, en el que se requiriese los servicios de alguna empresa constructora, como realizar unos hipotéticos Juegos Olímpicos o algún loco megaproyecto urbanístico, para que esas constructoras (de capital privado, no lo olvidemos) puedan llevarse su parte, la mayor y más beneficiosa parte, del negocio; en cualquiera de estos casos, hace tiempo que estarían todos los tesoros bien catalogados y puestos a buen recaudo, pero como es el estado (la Armada española) quien debe hacerlo y no hay ningún beneficio privado para algún amiguete, dueño o socio de alguna empresa de servicios o del gremio de la construcción, con contactos en el gobierno, entonces pasa lo que pasa... que cualquier piratilla de tres al cuarto con dinero y medios para hacerlo, se nos lleva las perras que con tanto ahínco y barcos y vidas de hombres echadas a perder, hemos ido depositando en el fondo del mar. Sin saberlo, esos tesoros hundidos eran nuestra provisión de futuro. Somos raros hasta para ahorrar.
La peculiaridad de este país nunca dejará de asombrarme. Nadamos en oro y nos ahogamos en mierda...una mierda que vale su peso en oro.
domingo, 11 de marzo de 2012
Aunque no lo parezca, el mundo está achatado por sus polos
Mientras el mundo se va transformando en algo irreconocible para muchos de nosotros, debido sobre todo a grupos interesados de presión cuyas prácticas nos inquietan e intentan amedrentar a la mayoría, las personas capaces de ayudar a cambiarlo para beneficio de esa mayoría inquieta y amedrentada, que somos todos nosotros, parecen estar más interesados en hacerse pelotillas con las pelusas de sus ombligos que en mostrar a la gente hacia dónde nos llevan esos interesados grupos de presión y parecen haber olvidado también que el camino a seguir ha de ser señalado primero para que los demás sepamos por dónde continuar. Nadie se aventura por un camino desconocido si no ve una señalización al menos clara y legible.
Sabemos que el mundo no cambia porque sí y menos si las riendas las llevan los que siempre las han llevado, ya sea por voluntad divina (religiosa), voluntad real (monarquía) o voluntad político-económica (capitalismo).
Es muy difícil convencer a quién esté subido en el burro de que es mejor para todos que baje y vaya andando como los demás. Lo más seguro es que nos escupa en la cara, que lo que es mejor para todos, no tiene que ser mejor para él en particular.Que él es él y los demás somos todos...los demás. El mundo siempre ha sido reacio a cambiar desde esa perspectiva. Por lo tanto tenemos que cambiar dicha perspectiva para hacer cambiar el mundo.
Todos debemos ser conscientes que nuestro futuro como individuos, es nuestro futuro como humanidad. Cada acto individual que hacemos sin pensar en las consecuencias que puede acarrear a los que nos rodean, es una piedra en el zapato de nuestro futuro como sociedad. Es posible que el futuro sea negro para nosotros, pero por eso quiero aprender a moverme por la negrura, sin caer, sin tropezar, sin pisar a quien esté a mi lado, sin obstaculizar a nadie que esté en mi misma situación y para eso necesito señales de otros que, antes que yo y más capaces, se adentraron en esa negrura y vieron la luz o al menos la intuyeron y caminaron hacia ella, les sirvió de guía para no perderse y dejaron las señales para quienes viniesen detrás las pudiesen seguir, haciéndolas más claras, mejorándolas, actualizándolas...
El ciclo biológico, aderezado con unas gotas de más o menos suerte, es quien nos dirá hasta dónde podemos llegar. Algunos nunca conseguiremos que el futuro sea alguna vez nuestro presente, pero pese a lo incongruente que pueda parecer, alguna vez alguien lo logrará, aunque sea por un simple instante. Alcanzará ese futuro que todos anhelamos y tras tenerlo entre sus manos, lo dejará ir para poder seguir tras él y no perder la esperanza, porque el futuro es esperanza, llana y simple esperanza y sin esperanza no merece la pena nada. Una esperanza no basada en creencias divinas, ni en creencias abstractas sino, al contrario, en creencias concretas y tangibles y más concreto y tangible que el ser humano no hay...pese a que a veces nos defraudemos a nosotros mismos como nunca nadie, ni nada lo hace.
Creo firmemente que es posible cambiar el mundo, lo único que debemos hacer es aprender y empezar a hacerlo, cada uno de nosotros en la medida de nuestras posibilidades y capacidades. Dejarnos de ceremonias absurdas y de autocomplacencias, que además de alimentar nuestros egos, lo único que consiguen es que perdamos el tiempo, ese tiempo que deberíamos consumir para lograr ese cambio que tanto necesitamos como seres humanos.
Somos animales sociales, por mucho que nos empeñemos en lo contrario. La individualidad solo es original, sincera y aceptable y no un acto egoísta, cuando redunda en beneficio del mayor número de personas posibles. Grandes músicos, pintores, filósofos,etc...,su individualidad, su originalidad, benefició en forma de arte y pensamiento al ser humano y no solo a sus contemporáneos. Hoy disfrutamos de sus creaciones, de sus pensamientos, pese a que muchos llevan muertos varios siglos. Nos ayudan a vivir, nos invitan a seguir la luz que ellos vieron, intuyeron, una luz que tal vez, apenas vislumbraron. Nos ayudan a alcanzar ese futuro que anhelamos.
El acto de cambiar el mundo se puede lograr de muchas y muy distintas maneras. Hay determinados actos que por insignificantes que puedan parecernos pueden conseguir eso que se llama "el efecto mariposa" . La historia política y económica del mundo desde que es mundo está basado en continuos "efectos mariposa". Creo que es hora de conseguir que ese efecto tenga consecuencias benéficas para la humanidad en general y no solo para un puñado de individuos en concreto y en particular, como ha tenido ( y sigue teniendo) hasta ahora. ¿Cómo conseguir esto?. Observando nuestro pasado hasta la actualidad y haciendo que las alas de la mariposa aleteen de otra forma a como venían haciéndolo hasta ahora. Así conseguiremos que esos pequeños e insignificantes actos, que a manera individual muchos hacemos y más tarde se acaban convirtiendo en actos colectivos (paradójicamente y sin percatarnos de ello), sean las semillas, de las que algún día puedan llegar a germinar las ideas, que harán que el mundo tal como es hoy en día deje paso a otro más gratificante, fructífero y pacífico para la mayoría de personas que habitamos este planeta, para que este mundo deje paso a otro más habitable para la mayoría. Un mundo en el que cada persona pueda desarrollarse plenamente y de ese desarrollo personal salga beneficiada la sociedad en su conjunto. Utopía lo llaman a ese mundo aún inexistente. Futuro es su nombre para mí.
Pese a ser un descreído irredento, tengo fe en ello, tengo fe en que la humanidad sabremos encontrar los resquicios en los que meter la palanca y entre todos (todos los que quieran y realmente crean en ese futuro) logremos cambiar el mundo, pese a todos aquellos que no quieran, por no atreverse, por miedo, por egoísmo, por cobardía o por simple maldad, que también la hay.
No hay distancias insalvables. El conocimiento de nosotros mismos y nuestro entorno para poder vivir a gusto con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea en el mundo, debería ser la hoja de ruta a seguir por cualquier dirigente religioso, político y económico si realmente se dice y se siente humano. Sé que esto no es así y seguramente jamás lo será, mientras las circunstancias y el aleteo de la mariposa, siga haciéndonos creer que el mundo es un perfecto círculo y en nuestra ceguera acomodaticia no nos demos cuenta que la tozuda e insistente realidad, nos muestra lo contrario...aunque no lo parezca, el mundo está achatado por sus polos. Posiblemente el círculo es la figura geométrica más perfecta que existe. Está delimitada por una circunferencia, tiene un área definida y todos sus puntos son equidistantes entre sí. Es bastante común confundir el círculo (que es la superficie) con la circunferencia (que es la línea curva que lo delimita), al igual que es bastante común confundir el continente con el contenido, siendo ambas cosas distintas. También es habitual confundir confusiones con infusiones y la gimnasia con la magnesia. La vista y la memoria engañan incluso al más pintado.
Este mundo puede ser un bonito y agradable sitio para vivir si aceptamos que no es perfecto. Pero puede ser más bonito y agradable aún de lo que que nos gustaría que fuese, si asumimos que, aunque no lo parezca, además el mundo está achatado por sus polos. Y eso no nos debe importar para cambiar la perspectiva que hasta ahora hemos venido teniendo para vivir en él.
Sabemos que el mundo no cambia porque sí y menos si las riendas las llevan los que siempre las han llevado, ya sea por voluntad divina (religiosa), voluntad real (monarquía) o voluntad político-económica (capitalismo).
Es muy difícil convencer a quién esté subido en el burro de que es mejor para todos que baje y vaya andando como los demás. Lo más seguro es que nos escupa en la cara, que lo que es mejor para todos, no tiene que ser mejor para él en particular.Que él es él y los demás somos todos...los demás. El mundo siempre ha sido reacio a cambiar desde esa perspectiva. Por lo tanto tenemos que cambiar dicha perspectiva para hacer cambiar el mundo.
Todos debemos ser conscientes que nuestro futuro como individuos, es nuestro futuro como humanidad. Cada acto individual que hacemos sin pensar en las consecuencias que puede acarrear a los que nos rodean, es una piedra en el zapato de nuestro futuro como sociedad. Es posible que el futuro sea negro para nosotros, pero por eso quiero aprender a moverme por la negrura, sin caer, sin tropezar, sin pisar a quien esté a mi lado, sin obstaculizar a nadie que esté en mi misma situación y para eso necesito señales de otros que, antes que yo y más capaces, se adentraron en esa negrura y vieron la luz o al menos la intuyeron y caminaron hacia ella, les sirvió de guía para no perderse y dejaron las señales para quienes viniesen detrás las pudiesen seguir, haciéndolas más claras, mejorándolas, actualizándolas...
El ciclo biológico, aderezado con unas gotas de más o menos suerte, es quien nos dirá hasta dónde podemos llegar. Algunos nunca conseguiremos que el futuro sea alguna vez nuestro presente, pero pese a lo incongruente que pueda parecer, alguna vez alguien lo logrará, aunque sea por un simple instante. Alcanzará ese futuro que todos anhelamos y tras tenerlo entre sus manos, lo dejará ir para poder seguir tras él y no perder la esperanza, porque el futuro es esperanza, llana y simple esperanza y sin esperanza no merece la pena nada. Una esperanza no basada en creencias divinas, ni en creencias abstractas sino, al contrario, en creencias concretas y tangibles y más concreto y tangible que el ser humano no hay...pese a que a veces nos defraudemos a nosotros mismos como nunca nadie, ni nada lo hace.
Creo firmemente que es posible cambiar el mundo, lo único que debemos hacer es aprender y empezar a hacerlo, cada uno de nosotros en la medida de nuestras posibilidades y capacidades. Dejarnos de ceremonias absurdas y de autocomplacencias, que además de alimentar nuestros egos, lo único que consiguen es que perdamos el tiempo, ese tiempo que deberíamos consumir para lograr ese cambio que tanto necesitamos como seres humanos.
Somos animales sociales, por mucho que nos empeñemos en lo contrario. La individualidad solo es original, sincera y aceptable y no un acto egoísta, cuando redunda en beneficio del mayor número de personas posibles. Grandes músicos, pintores, filósofos,etc...,su individualidad, su originalidad, benefició en forma de arte y pensamiento al ser humano y no solo a sus contemporáneos. Hoy disfrutamos de sus creaciones, de sus pensamientos, pese a que muchos llevan muertos varios siglos. Nos ayudan a vivir, nos invitan a seguir la luz que ellos vieron, intuyeron, una luz que tal vez, apenas vislumbraron. Nos ayudan a alcanzar ese futuro que anhelamos.
El acto de cambiar el mundo se puede lograr de muchas y muy distintas maneras. Hay determinados actos que por insignificantes que puedan parecernos pueden conseguir eso que se llama "el efecto mariposa" . La historia política y económica del mundo desde que es mundo está basado en continuos "efectos mariposa". Creo que es hora de conseguir que ese efecto tenga consecuencias benéficas para la humanidad en general y no solo para un puñado de individuos en concreto y en particular, como ha tenido ( y sigue teniendo) hasta ahora. ¿Cómo conseguir esto?. Observando nuestro pasado hasta la actualidad y haciendo que las alas de la mariposa aleteen de otra forma a como venían haciéndolo hasta ahora. Así conseguiremos que esos pequeños e insignificantes actos, que a manera individual muchos hacemos y más tarde se acaban convirtiendo en actos colectivos (paradójicamente y sin percatarnos de ello), sean las semillas, de las que algún día puedan llegar a germinar las ideas, que harán que el mundo tal como es hoy en día deje paso a otro más gratificante, fructífero y pacífico para la mayoría de personas que habitamos este planeta, para que este mundo deje paso a otro más habitable para la mayoría. Un mundo en el que cada persona pueda desarrollarse plenamente y de ese desarrollo personal salga beneficiada la sociedad en su conjunto. Utopía lo llaman a ese mundo aún inexistente. Futuro es su nombre para mí.
Pese a ser un descreído irredento, tengo fe en ello, tengo fe en que la humanidad sabremos encontrar los resquicios en los que meter la palanca y entre todos (todos los que quieran y realmente crean en ese futuro) logremos cambiar el mundo, pese a todos aquellos que no quieran, por no atreverse, por miedo, por egoísmo, por cobardía o por simple maldad, que también la hay.
No hay distancias insalvables. El conocimiento de nosotros mismos y nuestro entorno para poder vivir a gusto con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea en el mundo, debería ser la hoja de ruta a seguir por cualquier dirigente religioso, político y económico si realmente se dice y se siente humano. Sé que esto no es así y seguramente jamás lo será, mientras las circunstancias y el aleteo de la mariposa, siga haciéndonos creer que el mundo es un perfecto círculo y en nuestra ceguera acomodaticia no nos demos cuenta que la tozuda e insistente realidad, nos muestra lo contrario...aunque no lo parezca, el mundo está achatado por sus polos. Posiblemente el círculo es la figura geométrica más perfecta que existe. Está delimitada por una circunferencia, tiene un área definida y todos sus puntos son equidistantes entre sí. Es bastante común confundir el círculo (que es la superficie) con la circunferencia (que es la línea curva que lo delimita), al igual que es bastante común confundir el continente con el contenido, siendo ambas cosas distintas. También es habitual confundir confusiones con infusiones y la gimnasia con la magnesia. La vista y la memoria engañan incluso al más pintado.
Este mundo puede ser un bonito y agradable sitio para vivir si aceptamos que no es perfecto. Pero puede ser más bonito y agradable aún de lo que que nos gustaría que fuese, si asumimos que, aunque no lo parezca, además el mundo está achatado por sus polos. Y eso no nos debe importar para cambiar la perspectiva que hasta ahora hemos venido teniendo para vivir en él.
jueves, 1 de marzo de 2012
Sacamantecas Sheldon
¿Quién es este personaje, hasta ayer desconocido para el ciudadano medio español, que hoy se disputan su compañía políticos de la talla de Esperanza Aguirre en Madrid y Artur Mas en Cataluña?.
Sheldon Adelson es un multimillonario promotor inmobiliario de 78 años, cuyo negocio principal son los casinos. Lo que se conocen como casinos resorts, megahoteles con casinos. Su hábitat natural se delimitaba a Las Vegas, la famosa ciudad del juego en Nevada (USA). Mediante la corporación que preside y es de su propiedad Las Vegas Sands, a partir del año 2005 empezó a dinamizar el negocio y la imagen de Las Vegas como la ciudad del juego que nunca duerme que todos tenemos grabada en nuestras retinas y decide exportarla a otros continentes.
En Asia, instala sus mesas de juego en China, Macao y Singapur y una vez que el tintineo de las máquinas tragaperras suena más que el canto de los pájaros por la mañana y a nadie le extraña, decide ampliar más el negocio del juego y su vista se posa en Europa, concretamente en España. Hasta aquí podría ser la típica historia de un megalomaníaco al uso con mucho dinero y con mucha gente a sueldo para hacer su santa voluntad allí dónde su ultraconservadurismo le venga en gana hacer. Pero el caso es que hay unos "flecos" administrativos en cuanto a leyes españolas que habría que cambiar para que el faraónico proyecto lúdico se pueda llevar a cabo, sin hablar de los derechos laborales (sí, esos que ahora parecen ser papel mojado para todo el mundo) que serán arrojados a la basura y de la vista gorda en cuestión fiscal que habría que hacer en forma de exenciones fiscales a la medida del tal señor Sheldon. El proyecto se llama EuroVegas.
Empecemos primero por lo que el señor Sheldon viene dispuesto a construir:
12 hoteles con 36.000 habitaciones, 6 casinos, 1000 mesas de juego, 15.000 maquinas recreativas, 3 campos de golf y alguna cosilla más de la que ahora no me acuerdo (¿algún helipuerto, tal vez?). Un total de 260.000 empleos. Muchos empleos, por lo que a más de un político le empieza a cosquillear la nariz, pero no como cuando se bebe champán, ni siquiera como cuando se bebe cava, sino más bien es el cosquilleo que produce al beber la Coca-Cola. Cantidad y calidad no suelen ir de la mano a muchos sitios, como podemos comprobar en los lugares que ha construido dicho megaproyecto.
Sigamos con las condiciones que a cambio en un quid pro quo nos impone el señor Sheldon para meter su dinerillo en el proyecto. Estas no son todas las condiciones, son algunas nada más, pero llamativas son un rato:
Dos años de exención en el pago de las cuotas de la Seguridad Social para sus empleados. Un aval del Estado para solicitar un préstamo al Banco Europeo de Inversiones de 25 millones de euros. Exención de los impuestos estatales, regionales y municipales durante dos años, además de ventajas respecto a la fiscalidad inmobiliaria y del suelo durante diez años.
Modificación del Estatuto de los Trabajadores para acabar con la regulación de los convenios colectivos del personal empleado.
Modificación de la Ley de Extranjería y privilegios legales para la contratación de personal extranjero. Cesión del suelo público que sea necesario, incluyéndose las expropiaciones necesarias y el cambio de ubicación de las viviendas protegidas que pueda haber.
Exclusividad de diez años en el uso del suelo.
Cambios en la ley contra el blanqueo de capitales.
Eliminación de la Ley Antitabaco en el complejo.
Autorización de entrada de menores en los casinos y de ludópatas reconocidos legalmente como tales. Construcción de las infraestructuras y carreteras que se soliciten...
Eso es disparar con bala y tener las ideas claras.
De sus simpatías con el partido republicano norteamericano en particular con su ala más radical y ultra, no voy a extenderme. Sólo algunos apuntes que dice mucho del ideario de este señor de Boston, prosionista para más señas (dice que el estado palestino es un estado inventado). Se dice así mismo " el judío más rico del mundo"(¿?). Aportó 10 millones de dólares a la campaña del candidato republicano Newt Gingrich, además de financiar a los republicanos por otros medios indirectos. Financió con unos 30 millones de dólares a "Freedom’s Watch" un grupo creado para contrarrestar a los grupos demócratas y en particular al también multimillonario George Soros simpatizante de estos. En Israel es dueño del periódico "Israel Hayom" desde el que ejerce gran influencia en la opinión pública, además de ser amigo personal del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y firme partidario del partido Likud. "¿Por qué tengo yo que pagar más porcentaje que el resto?", es una de las preguntas que se suele hacer así mismo y hace a los que están a su alrededor en cuanto tiene oportunidad. En su última entrevista para la revista Forbes suelta una pequeña perla como esta:“Lo que me aterroriza es la continuación del estilo de economía socialista que hemos estado experimentando durante casi cuatro años. Eso me aterroriza porque la redistribución de la riqueza es el camino a más socialismo y más control de la vida de la gente”. También en esa entrevista da sus claves para invertir: crisis y alto porcentaje de desempleo. En eso a España sí que le ha tocado el premio de las tragaperras y aquí el señor Sheldon viene alegre y dispuesto para entregárselo. Voy a dejar de lado también los efectos colaterales que han tenido sus proyectos en las ciudades que han sido agraciadas con su dadivosa y benefactora inversión en forma de aumento de delitos relacionados con las drogas, la prostitución y las extorsiones que han florecido como margaritas en el campo en primavera alrededor de sus complejos turístico-lúdicos.
El señor Sheldon, no es un simple y multimillonario empresario sin más.
En los cuentos infantiles, el personaje del Ogro se suele llevar a los niños, que además son siempre pobres (no se suele llevar a los hijos de los reyes o príncipes) para luego comérselos en su guarida. Aquí en España somos más de Sacamantecas, cuya leyenda dice que secuestraba a los niños para sacarles las magras. Los niños son hoy una especie protegida y casi en extinción en nuestro país, pero de lo que andamos sobrados es de mano de obra dispuesta a dejarse la piel de sus manos barajando cartas y sirviendo copas durante 10 o 12 horas al día, seis o seis días y medio a la semana (si no son los siete del tirón) por unos míseros mil eurillos (que se quedarán seguramente en 700 u 800 y ojalá me equivoque).
Sacamantecas Sheldon ha llegado a España y nuestros papis le han abierto la puerta. Niños, corred.
lunes, 27 de febrero de 2012
ETT, vampiros entre nosotros.
La paradoja (y locura) privatizadora provoca que empresas dedicadas a proporcionar trabajo a la gente, con el consiguiente beneficio económico que ello les reporta (que no se nos olvide), cada vez tengan menos trabas administrativas para conseguirlo y encima la situación laboral empeore.
Empresas encargadas de hacer acopio de solicitudes de trabajo para "dinamizar" el empleo, como si el empleo en vez de ser estable, quieran hacernos creer que deba ser dinámico a la par de flexible ( y de paso que nos traiga el periódico por las mañanas para leerlo mientras desayunamos, podríamos añadir). Ya no se habla de estabilidad laboral, tan solo se oye "flexibilidad" laboral.
Hacer papiroflexia agiliza la mente y las manos, pero utilizar las hojas del diccionario para hacer un barquito de papel, provoca que algunas palabras acaben naufragando por las alcantarillas, atascadas de basura acumulada, que hay por muchas de nuestras calles y olvidamos su verdadero significado.
Las ETT son empresas de trabajo temporal. Eso significa que las ETT no se dedican a buscar trabajos estables sino temporales, con su fecha de terminación de contrato bien visible estampado en el mismo, cerca del espacio en blanco en el que dentro de poco habrá que firmar...con sangre.
Ahora, con la nueva reforma laboral, tienen más presencia y su presencia además va a seguir financiada por todos nosotros como hasta ahora. ¡Bendita cultura privatizadora esta, que debe ser pagada por la administración pública!.
Las ETT son como la Sevilla del siglo XVI, solo que en lugar del oro traído de América, comercian con trabajadores y acabarán haciéndolo en exclusividad. Al igual que aquella Sevilla que disfrutaba sin competencia del monopolio de oro, plata, tabaco y cualquier otro botín traído de tierras americanas, las ETT tendrán el monopolio de la contratación de la mano de obra en un futuro no muy lejano.
Comerciantes de personas, proxenetas laborales, tratantes de semi-esclavos del siglo XXI, con el consentimiento (y especialmente los dineros) del ente público.
El ataque desde las trincheras neoliberales al estado, como único garante de la distribución de la riqueza, tienen otro frente abierto en las ETT. Son otra china en el zapato, cuyo fin es hacer caer al suelo, al otrora poderoso estado, para una vez caído e indefenso, abalanzarse sobre él y desmembrarlo de una vez por todas en cachos cada vez más pequeños e irrecuperables y poder luego orinarse en sus desgarrados restos. No solo tienen que ganar la guerra, tienen que asegurarse que el perdedor no vuelva a levantar cabeza y humillarlo de paso.La guerra de los mundos en el que los invasores no vienen de otros mundos, sino de este en el que vivimos todos. Han estado agazapados decenas de años esperando su momento y ahora han visto la oportunidad de conseguir aquello para lo que fueron creados, que no es otra cosa que confundir nuestros pensamientos para así luego suplantar nuestras mentes y endurecer nuestros corazones hasta conseguir clones sin sentimientos, automatizados y acobardados, ciegos, sordos y mudos para ejercer una crítica sana y constructiva ante las imposiciones de cualquier autoridad por mucho que se diga competente . Corrompen nuestra forma natural de relacionarnos unos con otros y consiguen que nazca la semilla de la desconfianza con nuestro igual. Una vez conseguido esto, solo se sientan a esperar. Nuestra sangre es su aire y lo necesitan para respirar.
Nosotros, los nuevos esclavos asignados a cargar las consecuencias de sus míseras vidas veremos como su Nuevo Mundo se nos viene encima y no tendremos ni un sucio agujero en el que escondernos. ¿No oye nadie el restallar del látigo del capataz?. ¿No ve nadie el brillo de sus colmillos en la oscuridad?.
Empresas encargadas de hacer acopio de solicitudes de trabajo para "dinamizar" el empleo, como si el empleo en vez de ser estable, quieran hacernos creer que deba ser dinámico a la par de flexible ( y de paso que nos traiga el periódico por las mañanas para leerlo mientras desayunamos, podríamos añadir). Ya no se habla de estabilidad laboral, tan solo se oye "flexibilidad" laboral.
Hacer papiroflexia agiliza la mente y las manos, pero utilizar las hojas del diccionario para hacer un barquito de papel, provoca que algunas palabras acaben naufragando por las alcantarillas, atascadas de basura acumulada, que hay por muchas de nuestras calles y olvidamos su verdadero significado.
Las ETT son empresas de trabajo temporal. Eso significa que las ETT no se dedican a buscar trabajos estables sino temporales, con su fecha de terminación de contrato bien visible estampado en el mismo, cerca del espacio en blanco en el que dentro de poco habrá que firmar...con sangre.
Ahora, con la nueva reforma laboral, tienen más presencia y su presencia además va a seguir financiada por todos nosotros como hasta ahora. ¡Bendita cultura privatizadora esta, que debe ser pagada por la administración pública!.
Las ETT son como la Sevilla del siglo XVI, solo que en lugar del oro traído de América, comercian con trabajadores y acabarán haciéndolo en exclusividad. Al igual que aquella Sevilla que disfrutaba sin competencia del monopolio de oro, plata, tabaco y cualquier otro botín traído de tierras americanas, las ETT tendrán el monopolio de la contratación de la mano de obra en un futuro no muy lejano.
Comerciantes de personas, proxenetas laborales, tratantes de semi-esclavos del siglo XXI, con el consentimiento (y especialmente los dineros) del ente público.
El ataque desde las trincheras neoliberales al estado, como único garante de la distribución de la riqueza, tienen otro frente abierto en las ETT. Son otra china en el zapato, cuyo fin es hacer caer al suelo, al otrora poderoso estado, para una vez caído e indefenso, abalanzarse sobre él y desmembrarlo de una vez por todas en cachos cada vez más pequeños e irrecuperables y poder luego orinarse en sus desgarrados restos. No solo tienen que ganar la guerra, tienen que asegurarse que el perdedor no vuelva a levantar cabeza y humillarlo de paso.La guerra de los mundos en el que los invasores no vienen de otros mundos, sino de este en el que vivimos todos. Han estado agazapados decenas de años esperando su momento y ahora han visto la oportunidad de conseguir aquello para lo que fueron creados, que no es otra cosa que confundir nuestros pensamientos para así luego suplantar nuestras mentes y endurecer nuestros corazones hasta conseguir clones sin sentimientos, automatizados y acobardados, ciegos, sordos y mudos para ejercer una crítica sana y constructiva ante las imposiciones de cualquier autoridad por mucho que se diga competente . Corrompen nuestra forma natural de relacionarnos unos con otros y consiguen que nazca la semilla de la desconfianza con nuestro igual. Una vez conseguido esto, solo se sientan a esperar. Nuestra sangre es su aire y lo necesitan para respirar.
Nosotros, los nuevos esclavos asignados a cargar las consecuencias de sus míseras vidas veremos como su Nuevo Mundo se nos viene encima y no tendremos ni un sucio agujero en el que escondernos. ¿No oye nadie el restallar del látigo del capataz?. ¿No ve nadie el brillo de sus colmillos en la oscuridad?.
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